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martes, 17 de julio de 2018

The Slow Voyage : la cósmica psicodelia chilena


A través de la recomendación de nuestros amigos de Necio Records, disquera independiente del Perú que se ha dedicado desde cinco años a editar diverso material de hard psych, stoner, doom, space rock y experimental; nos llega a nuestros oídos la propuesta de una joven banda chilena clavada en la distorsión lisérgica de la psicodelia llamada The Slow Voyage. Con el pretexto de la edición de su primer material en disco compacto hecha en mayo de 2018, nos damos a la tarea de sumergirnos en sus aguas multicolor para permitirnos un denso paseo por sus oníricas notas.

The Slow Voyage nació entre 2012 y 2013 en la ciudad de Los Ángeles, en la región chilena de Biobío, gracias al encuentro musical de los guitarristas Freddy Lepe y Rodrigo Salamanca, quienes tras un tiempo de composición se vieron en la necesidad de conformar una banda convencional con la intención de darle base a sus ideas. Fue así que se integraron Mauricio Pinilla en la batería y Camila Muñoz en el bajo eléctrico. Desde entonces, el grupo ha trabajado para construir un sonido propio caracterizado por las densas atmósferas etéreas de la psicodelia ácida y la improvisación de la música libre que despertara diversas sensaciones a través del viaje y el rompimiento de las cadenas del prejuicio.


Tras conformar una colección de ocho temas de manera concisa, The Slow Voyage se animó a grabar el material a manera de demo en el Trewa Estudio bajo el nombre Live sessions 2015. Gracias a este trabajo, la banda tuvo la oportunidad de ser escogidos para participar en el proyecto Converse Rubber Tracks, que como lo habíamos relatado cuando escribimos sobre los mexicanos The Wizard, la idea consiste en otorgar tiempo de estudio a nuevas bandas bajo el resguardo técnico de experimentados productores. Fue así como el cuarteto chileno pudo grabar "Look at me" en el estudio Lautoro de Santiago de Chile con Jack Endino, reconocido productor que ha trabajado con bandas de grunge como Nirvana, Soundgarden y Mudhoney, además de diversas bandas de rock latinoamericano como los mexicanos Guillotina, los argentinos Banda de la Muerte y los chilenos The Ganjas.

"Look at me" hizo honor a su nombre y provocó que muchas miradas se posaran sobre la banda, sin embargo, el tema no terminaba por mostrar su verdadera esencia; pues todo quedaba reducido en un distorsionado tema de hard rock con algunos elementos alternativos basado en la melodía, pero olvidando el poder del jam ácido. Sin embargo, todo ello quedaría redimido en la publicación de su primer álbum formal de noviembre de 2017 llamado Time lapse; un material que sería grabado, mezclado y masterizado por Pablo Giadach en el mismo estudio Lautoro.


Time lapse recupera cinco temas del Live sessions 2015 para trabarlas con mayor detenimiento  hasta desmenuzarlas gracias a los años practicarlas hasta permitirles encontrar su propio espacio. El melancólico lamento de "Mas allá" logra subir suavemente hasta alcanzar un orgasmo cósmico descontrolado, las innegables líneas árabes que terminan misteriosos derroteros que reptan la arena bajo el omnipresente rayo de sol que se escucha en "Horus", la potencia descontrolada de "Wake up! "que de manera inevitable nos recuerda la estridencia fuzz de los italianos Black Rainbows, la guitarra lisérgica de "Will you be back tomorow?" que poco a poco nos hipnotiza bajo un tufo pesado muy en la escuela de los californianos The Black Angels y la polifacética "Take me away" basada en sus insistentes acordes que construyen una serie de muros para perdernos en sus laberínticos pasillos.

The Slow Voyage logra intensidad, zozobra y obscuridad en las nuevas versiones de aquellas canciones que han formado parte del repertorio de la banda por años; sin embargo, también es necesario poner atención en las dos nuevas joyas que abren el disco más allá de la inclusión de la versión de "Look at me" con Jack Endino. Las guitarras llenas de efectos mágicos que nos transportan a galaxias  desconocidas llenas de colores deslumbrantes sirven de relampagueos en la obscuridad eterna del cosmos, sonidos desgarradores que invitan a cerrar los ojos para descubrir al universo dentro de uno mismo. "Close your eyes" se derrite lentamente por las bocinas a pesar de sus  ásperas cuerdas que intentan cruzar por la piel, pero la línea melódica nos toma de la mano para pasearnos por las neuronas hasta dejarnos perdidos en ellas.


Sin embargo, la inaugural "All the days" sobre sale del resto del material debido a que su riff inicial entra directo al torrente sanguíneo y nos deja claras sus intenciones. La combinación de voces de Freddy y Rodrigo crean una densa neblina que poco a poco se integra con la atmósfera construida por los instrumentos. La línea de bajo de Camila nos ofrece una soga para asirnos ante el abismo sin gravedad creado por la banda, pero conforme los segundos van pasado, todo se vuelva más ácido hasta que no queda más remedio que soltarse y disfrutar el viaje. Ácida psicodelia que se entremezcla con algunos tintes de space-rock, aunque el solo de guitarra ahogado en wah es un maligno agujero negro del cual no existe un retorno posible.


Gracias a Time lapse, The Slow Voyage ha logrado condensar su sonido en un estilo definido lleno de magia, cosmos y sensaciones. Ahora es tiempo de reflejar lo alcanzado en el estudio sobre los escenarios y permitir que todos los átomos sonoros esparcidos por los galaxia se condensen en la memoria y deleite del público. El disco contiene demasiados elementos para ser ingeridos en una sola cucharada, así que la dosis tendrá que ser medida para que en cada viaje se pueda descubrir todas las posibilidades que puede crear este cuarteto chileno. Atención, mundo! El conteo regresivo ha terminado y el lanzamiento ha colocado a esta sonda esterofónica y multicolor a girar por el universo con la intención de hacer llegar sus líneas melódicas a los desprevenidos tímpanos ansiosos por  intensas sensaciones lisérgicas...

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