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miércoles, 6 de junio de 2018

Dune Pilot : con las pilas recargas del stoner desértico alemán


El stoner es uno de los conceptos musicales dentro del universo del rock más controvertidos gracias a la ambivalencia que ha sufrido desde que se comenzó a emplear el término a finales de los años 80's. Por un lado tenemos a un género que ha sido utilizado para depositar todo aquello que contenga una distorsión áspera aunque el sonido tenga diversos orígenes e intensiones auditivas, pero por otro tenemos a una vertiente sonora encadenada a un estilo basado en algo de rock fuerte inspirado en las primeras estridencias de finales de los 60's mezclado con algunos instantes del movimiento alternativo y una que otra referencia alucinógena. 

Quizá uno de los estilos más definidos dentro de esta perspectiva sonora sea el rock desértico nacido a partir de la llamada escena de Palm Desert, en California a partir de lo hecho por la mítica banda Kyuss. Sin embargo, aquellos sonidos rasposos ya se escuchaban en otras partes del planeta bajo otras perspectivas; pero hasta el día de hoy se han aferrado por seguir siendo un punto de inspiración para las bandas y ha mantenerse dentro del gusto del público. Una de ellas nos llega desde Munich, Alemania con el objetivo de no dejar morir a este concepto musical por medio de saturar de arena nuestras bocinas... ellos son Dune Pilot.


A finales de mayo de 2018 fue presentado Lucy, segundo material discográfico del cuarteto alemán bajo aquella estética que desarrollaron en su debut Wetlands de diciembre de 2014 (reseña-review). De nuevo se escucha el feedback para darnos la bienvenida y recetarnos un endemoniado riff acelerado sin compasión que nuevamente nos recuerda la pasión de Dune Pilot por los grupos en los que ha estado John García, desde Kyuss hasta Vista Chino, sin olvidar obviamente a Slo Burn (de donde nace el nombre de la banda).

Para esta ocasión, Dune Pilot busca refrescar su stoner desértico con algunos elementos nacidos en otros géneros. Como ejemplos claros tenemos el hard blues eléctrico de "The willow" por medio de su maravilloso teclado, los instantes aletargados derivados del proto-doom que se escuchan en el puente de "Postman" o las desoladoras figuras de "Sit back" que termina explotando como esquirlas de granada por todos lados que sólo pueden tener su referencia en el southern metal.


Lo que bien nos podría sorprender es que Lucy ha sido grabado de manera directa por los integrantes de la banda dentro de un mismo espacio y al mismo momento. Dune Pilot entró al estudio Tonmeisterei en Oldemburgo, Alemania  para registra su segundo álbum, lo que le otorga un halo de inmediatez, fuerza bruta y gran dominio técnico. Sin lugar a dudas, durante los nueve tracks que componen el material nos demuestran la integración que ha logrando el grupo tras su formación en 2013: las ásperas guitarras de Chris Schmidt que mágicamente se transforman en oníricas líneas que nos arrastran por terrenos oníricos, la seca voz de Andris Friedrich que a cada fraseo termina desgarrando las cuerdas vocales, la gravedad de las notas que surgen del bajo eléctrico de SH Liklikadze y el poder de las percusiones aniquiladoras de Georg Bruchner.

Lucy nos toma de la mano para darnos un alucinante paseo donde podemos encontrar pasajes suaves que a la vuelta de la esquina se transforman en bestias indomables como en "Griper", pero de manera general se puede sentir en sus surcos la tormenta de arena que intenta cubrirlo todo de forma violenta. Su stoner desértico basado en el sonido del pedal fuzz nos lleva irremediablemente a recordar a los suecos Truckfighters, pero Dune Pilot logra establecer su estilo propio a fuerza de figuras herederas del metal y juegos vocales armónicos nacidos del rock alternativo.
Como carta de presentación, Dune Pilot utiliza la inaugural "Loaded" como primer single de su Lucy. El tema arranca de manera desgarradora por medio de figuras rápidas y sostenidas que entran en el cliché del stoner desértico californiano, pero una vez que han atrapado al escucha, la velocidad cede para dar espacio a suaves paseos oníricos que permiten hacer explotar nuevamente al tema con un venenoso solo de guitarra. Distorsión que nos obliga tomar asiento sobre un bólido para quemar las sus llantas sobre el ardiente asfalto de alguna carretera olvidada a la mitad del desierto. Bajo la advertencia de  I'm loaded, I gotta get some action sabemos que Dune Pilot ha regresado con las pilas recargadas para ofrecernos otra descarga de rock arenoso lleno de energía como aquel que ya nos habían regalado en su debut.

Con la intención de reflejar aquella esencia en directo de la grabación de Lucy, el video que acompaña el lanzamiento de "Loaded" nos muestra escenas del cuarteto alemán sobre el escenario. Fuerza e intensidad que demuestran la potencia de una banda stoner a través de sonido distorsionado y energía compartida con sus seguidores. Una Gibson Les Paul se combina con un bajo Rickenbacker mientras una cerveza refresca la garganta desgarrada. Entre luces y sudor, el público se satura de volumen y acordes para recargar su cuerpo y seguir en la carretera de la vida...

Dune Pilot está de regreso y tiene la intención de recuperar el terreno perdido durante los años que separan sus dos álbumes. Sin embargo, el grupo de Munich no ha parado de presentarse, lo que le ha permitido compartir escenarios con gente como Karma to Burn, Freedom Hawk, Mars Red Sky, Coven, Planet of Zeus o Sons of Morpheus. Lucy condensa en sus tracks lo que ha construido el grupo durante años de esfuerzo por medio de rock distorsionado y adictivo. Ahora es momento de permitirle la maduración para saber si el álbum resiste el paso del tiempo y lo mantiene como lo es el día de hoy: un disco potente clavado dentro de aquello que llamamos stoner clásico.





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