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jueves, 5 de abril de 2018

As de Oros : el áspero blues nacido al sur del sur


Al final del continente americano se encuentra una pequeña ciudad, un austral lugar de la antártica chilena frente al Estrecho de Magallanes bañada por el río de las Minas. En aquel sitio en el extremo sur del planeta se resguarda una de las mejores propuestas de blues eléctrico que se ha escuchado en los últimos años, una banda con dos álbumes bajo el brazo que regresa a las raíces del género para ofrecernos sentimiento y música desgarradora sin límites donde se pueden escuchar crudas historias sobre drogas y sexo. 

As de Oros es el encuentro entre los tambores de Ariel Torres y la guitarra de Carlos Díaz, es un áspero dúo decidido a rasgar las bocinas por medio de un blues visceral inspirado en el pecado, es un espacio donde el alma se confiesa sin esperar perdón ni redención. La banda chilena ya había sido detectada por el radar de Earthquaker por medio de su debut El negro, el blanco y el diablo publicado en octubre de 2015 (reseña-review), pero fue hasta agosto de 2017 cuando la pareja presentó su continuación bajo el nombre de Bluescifer, material lanzado de manera digital a través de C.F.A. Discos y la disquera independiente argentina South American Sludge Records del ex guitarrista de  los míticos Natas, Sergio Chotsourian. 


¿Qué podría ofrecer As de Oros de novedad tras un debut tan brutal? Pues el dúo de Punta Arenas transformó las guitarras slide de su primer disco para crear un material más ruidoso por medio de una docena de efectos en la guitarra eléctrica sin que la banda pierda su esencia directa, alimentando de la misma manera a sus composiciones clavadas en el blues tradicional de nuevos matices más cercanos a la amplia gama del rock alternativo y la aspereza del stoner de corte desértico. 

En oposición a su tranquila portada que muestra algún paisaje austral delimitado por una cerca de púas, Bluescifer nos ofrece un sonido crudo adornado con líricas impacientes llenas de impaciencia, vicio y lujuria. Sin abandonar aquellos primeros momentos del blues electrificado que es la base de As de Oros como se escucha claramente "Blanca nena" con todo y su aguja pasando por un sucio vinilo, el segundo disco de los chilenos ofrece sonidos más frescos como en la inaugural "Clonazepan" con aquel riff bestial de poder asesino y su lírica llena de dolor. Pero el disco no se queda ahí: "La Queen" nos ofrece una figura insistente que recuerda algunas líneas del Vida de Perros de sus compatriotas Los Bunkers (aunque su escandaloso final logra transportarnos a una realidad alterna fuera de cualquier comparación), "Muchacha" es una pesada bomba que se refugia en el rock más denso lejos de cualquier contemplación, "Reincidencia" juega con los tiempos para crear una melodía caprichosa que termina construyendo una entrecortada oda sexual llena de energía, y la obscura "Lo que yo quiero" con la eterna oración sexo, drogas y rock n' roll.


Aunque pudiera ser algo imposible, México se encuentra muy cercano a la pareja de Punta Arenas. Como lo habíamos escrito anteriormente, el nombre del dúo nace de la leyenda surgida en el asesinato del caudillo Emiliano Zapata y su caballo As de Oros. Pero ahora surge otra casualidad, ya que la banda grabó su Bluescifer en el Centro Cultural La Idea de su ciudad natal, el cual se encuentra en la calle de Mejicana número 252; y aunque el nombre de una calle podría no ser importante, para Ariel y Carlos este dato puede dar origen a una canción.

El primer sencillo del Bluescifer fue "Eusebio Lillo", tema lanzado en el último día de mayo de 2017 que está inspirado en el nombre de una de las calles de Punta Arenas. El personaje que le da nombre a esta vía fue un poeta y político chileno quien compuso la letra del himno nacional de su país, aunque dicho espacio hace referencia a los límites de la ciudad austral. Refugiándose en la magia del blues, el tema nos demuestra el poder de la banda por medio de la sencilla combinación entre la guitarra eléctrica y la batería. Mientras Carlos Díaz entona una desolada lírica, su guitarra marca una sincopada figura que termina en una explosión sonora para hacernos despegar los pies de la tierra y llevarnos hasta el manto estelar. La batería de Ariel Torres no frena ni un segundo para marcar su venenoso ritmo, mismo que nos lleva patear charcos sobre el asfalto y mandar todo al demonio...


Hace unos días fue presentado en el canal de YouTube de As de Oros el video promocional de "Eusebio Lillo", un excelente trabajo visual que nos muestra a la banda sobre la citada calle a través de imágenes de fuertes colores que rayan en la ilustración. El vértigo se hace sentir cuando la cámara gira en 360 grados dejando como punto de referencia a la pareja, pero todo regresa a la estabilidad cuando vemos a Carlos y Ariel interpretar sus instrumentos. Entre máscaras de potros, alcohólicos piratas y sombreros de mariachis, la emblemática carta que inicia la baraja española es lanzada: el As de Oros.


Es imposible no recordar a The White Stripes o a The Black Keys cuando uno escribe sobre hard blues hecho a basa de guitarra y batería, pero existen otras bandas que es necesario repasar y disfrutar como The Bonnevilles o Dirty Deep, y especialmente, los chilenos de As de Oros gracias as u crecimiento compositivo que ha quedado demostrado en el reciente Bluescifer. Mujeres, drogas y música siguen siendo sus tópicos favoritos, pero el dúo de Magallanes ha logrado darle un toque más visceral a las líricas mientras que su horizonte sonoro se ha ampliado.

Descarga Bluescifer desde la página oficial de As de Oros:

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