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miércoles, 21 de febrero de 2018

El Jefazo : referencia obligada al mágico ruido instrumental


Si intentamos establecer un tridente del stoner ruidoso e instrumental en Perú, de manera obligatoria tendríamos que escribir los nombres de Satánicos Marihuanos, Ancestro y El Jefazo. Para complementar el tercio de reseñas al respecto, hoy dedicamos algunas palabras para esta última banda, la cual fue realmente la culpable de enamorar los tímpanos de quienes buscamos música desgarrada y sin voz, dirigiendo de la misma manera a lo que ocurría desde hacía varios años en las tierras andinas.

Fue en junio de 2016 que a través de la disquera argentina South American Sludge Records  (fundada por el ex-Natas Sergio Ch.) conocimos el álbum debut de la banda originaria de Lima, la cual es un poderoso trío conformado por el bajista Carlos French, el guitarrista Bruno Sánchez y la batería de Renán Monzón que desde la fuerza cavernaria de percusiones directas y explosivos amplificadores a todo volumen nos ofrece un áspero sonido que sacude la tierra desde sus cimientos.


Una impresionante ilustración realizada por el artista plástico Carbunclo nos muestra de manera fehaciente las influencias sonoras de El Jefazo, con la intención de advertir desde la portada del disco lo que podríamos encontrar en su interior: el áspero panorama desértico nos remite al stoner, la onírica figura central y las diversas alimañas que reptan por doquier hacen referencia a la psicodelia más dura, y los dos extraños seres bajo su espectral túnica no pueden significar otra cosa

Sin embargo, aprovechando el re-lanzamiento en este 2018 del álbum debut en versión vinilo a través de Forbbiden Place Records y Necio Records con una portada alternativa realizada por Andrea Nakasato, hoy tenemos el pretexto perfecto para analizar el primer material de El Jefazo con la luz del tiempo transcurrido desde su publicación original, para preparar el terreno en lo que sale el siguiente disco que la banda ya se encuentra componiendo, y por qué no, para disfrutar su potencia nuevamente.


La leyenda cuenta que todo inició en 2014 cuando en un pequeño local de ensayos tres amigos se juntaron para jammear riffs al estilo del primer Black Sabbath, pero todo terminó en una serie de composiciones concretas que muestran la furia del metal primitivo salpicado de reminiscencias lisérgicas sercanas al stoner arenoso de la Califonia de finales del siglo pasado e instantes de las figuras aletargadas del doom. Con el paso del tiempo, el primer disco de El Jefazo se ha convertido en un clásico. Quizá ésto último pueda sonar a una exageración, pero para quienes nos hemos sumergido en las pantanosas aguas del mágico ruido instrumental hecho en América Latina, el disco se ha convertido en referencia obligatoria.

El Jefazo arranca con un tema directo de acordes ásperos llamado "Portal", sirviendo como una declaración de intenciones breve y concisa, pero al sonar por las bocinas "Estampida", todo se derrite a nuestro alrededor como si la realidad intentara fugarse de las cadenas que la amarran a nuestros sentidos, logrando por momentos sumergirnos en densos abismos difíciles de librar. Diversos efectos de sonido buscan distraer nuestra atención, pero todo vuelve a caer por su propio peso gracias a los riffs repetitivos y las alucinantes bases sonoras que los acompañan. Esta situación queda demostrada en "Río tinto" y "Gadawan Kura", aunque en la cerradora "El cañón de la eternidad" la banda logra hacernos despegar los pies del suelo para estrellarnos contra el manto nocturno.
La joya de la corona es "Megalodonte", una bestia prehistórica pesada que a través de su paso por las primitivas aguas nos hipnotiza hasta dejarnos paralizados. El bajo y la guitarra se convierten en una sola entidad que patrulla desde las zonas abismales del océano hasta los rincones más obscuros del universo, un gigantesco monstruo de poder único jamás igualado. Inesperadamente, el tema cambia de ritmo para crear una melodía que nos atrapa inmediatamente gracias a su infecciosa figura, pero todo se vuelve tenebroso nuevamente al mostrarnos la feroz mandíbula que sin compasión nos devora de un solo trago.


A finales de diciembre de 2017 fue presentado el video para "Megalodonte", un trabajo visual realizado por RuidoFilms donde podemos observar la eterna lucha por la sobrevivencia en un universo caótico. Por medio de hipnóticas ilustraciones atascadas de color, presenciamos la evolución de un ser, que desde el polvo de las estrellas hasta su crecimiento en un mar violento, llega a convertirse en el mayor depredador que ha tenido este planeta. Entre galaxias olvidadas y rituales paganos dedicados a reliquias prehistóricas, la música de El Jefazo satura las bocinas hasta hacernos caer por un psicodélico agujero negro sin final.


Hay muchos tesoros escondidos en Perú como Pradhana, Brothers of the Sun o The Dead-End Alley Band, los cuales han creado un portal abierto junto al tridente instrumental del que forma parte El Jefazo por el que logramos desenterrarlos para disfrutar de todo su potencial sonoro y su calidad interpretativa. Aquí está de nuevo el debut del trío de Lima, un material que al escucharlo nuevamente nos despierta el deseo por saber cómo será el siguiente. Dejemos que pase el tiempo mientras permitimos que las neuronas se diluyan entre guitarras ahogadas en su propia distorsión...



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