Páginas vistas en total

martes, 21 de noviembre de 2017

WhiteNails : una fresca y multifacética banda canadiense


Cuando un grupo de chicos se reúne alrededor de su gusto por Black Sabbath y Pentagram, se pueden esperar muchas cosas. Si dichos jóvenes terminan conformando una banda para hacer música original a través de dichas influencias, todo nos llevaría a pensar que dicho proyecto dirigiera su esfuerzos por sonar dentro de los límites establecidos por el proto-doom que ha invadido al mundo durante la última década. Sin embargo, en el caso de los canadienses de WhiteNails tenemos una sorpresa total ante dichos antecedentes.

La ciudad de Quebec, Canadá sirvió de refugio para el guitarrista Taylor Johnson tras su salida de la banda progresiva Atomis, quien en 2016 coincidió con un tatuador llamado Danahé Cote. Ambos se reunieron para improvisar en las guitarras algunas cosas por medio de su pasión por el hard rock setentero y la vieja psicodelia hasta lograr una suficiente colección de riffs que requerían ser completados por una buena base grupal, motivo por el cual reclutaron al baterista Maxx Beaulieu, el bajista Jipi Smith, el tecladista Vince Bernard y al vocalista Darcy Beaulieu. 


Tras seis meses de ensayos, la banda ya se encontraba abriendo las presentaciones de grupos reconocidos como The Sword o Royal Thunder, pero contra todo pronóstico, su estilo no se delimitaba al cliché del occult rock del nuevo siglo. La propuesta sonora de WhiteNails encuentra sus fronteras desde el ligero stoner a la Queens of the Stone Age hasta el grunge y rock alternativo según lo hecho por Melvins, pasando por algunos sobrevuelos psicodélicos y los obvios referentes melódicos del proto-doom setentero. 

A través de las disqueras Magnetic Eye Records y Kozmik-Artifactz Records, en mayo de 2017 fue publicado su First trip, un material lleno de sorpresas que rompe con moldes y géneros con el fin de establecer un amplio horizonte creativo. Más allá de la portada vintage nacida directamente de las películas de horror de serie B que han servido de inspiración a una infinidad de bandas que han desfilado por nuestras letras, WhiteNails toma como base el hard rock de guitarras afiladas y directas para crear ocho diversos temas que evitan encasillar al grupo en un estilo concreto.


First trip es una obra multifacética que encuentra en la energía de sus riffs la unidad y, quizá, su definición. El álbum debut de los canadienses arranca con la arenosa "Shangaied" por medio de guitarras ruidosas que atascan las bocinas y un bajo contundente, aunque su línea melódica permanece dentro de los cánones del hard rock más comercial. Sin embargo, el riff inicial de "Done and gone" es un tributo atmosférico al Black Sabbath de "Children of the grave" que termina encontrando en el nuevo stoner metal su perfecto refugio. Aunque "Dead in time" comience de manera incendiaria como lo haría el viejo rock desértico, también aterriza en un denso hard rock que cambia de intensidad pero no de figura melódica.

El primer álbum del sexteto de Quebec nos ofrece diversas facetas que por momentos podría tratarse de bandas distintas a cada tema. Del stoner comercial y digerible a la Queens of the Stone Age que escuchamos en "In my blood" podemos encontrar un viaje ácido y experimental con sabores orientales en "The crooked lake". Si bien "Damn Judas" encuentra en sus acordes el click perfecto entre la distorsión, la energía y la melodía asimilable a los oídos sensibles, "Brazen bull" nos ofrece arroja a un obscuro abismo por medio de su riff aletargado que también surge directamente de la retorcida imaginación de Tony Iommi.


Para los sonidos áspero que siempre han sido del gusto de Earthquaker, nos quedamos con "Silver linings" como el mejor tema del disco gracias a su figura insistente e hiriente llena de fuerza e intensión. La distorsión satura las bocinas con un paso seguro y tenebroso para abrirse camino entre las neblinas y ofrecer una melodía adictiva que clava los dientes y succiona todo el líquido vital. Junto con "Brazen bull", "Silver linings" coincide con la imagen de la tapa del disco por medio de la obscuridad y tendencia retro que ofrece, pero que al mismo tiempo nos sitúa en el nuevo siglo. Los dedos saltan entre las cuerdas para construir figuras descendentes que sorprenden y enamoran, y ellos son tan sólo una pequeña muestra de calidad interpretativa de una nueva banda en el horizonte musical que desea propuestas frescas más allá del cliché y lo obvio dentro del género.


First trip fue desgranado poco a poco hasta que durante este 2017 fue liberado en su totalidad, convirtiéndose en un disco con múltiples aristas que puede sorprender a más de uno. Sin embargo, el material requiere ser escuchado detenidamente para terminar de saborear todas sus posibilidades y tendencias sonoras. Mientras WhiteNails prepara un nuevo álbum, la banda grabó un tema para el recopilatorio tributo a Pink Floyd que será publicado el próxima año por Magnetic Eye Records, siendo éste una muestra más de la multifacética propuesta del grupo. Demos click o bajemos la aguja sobre el vinil, otorguemos la oportunidad a mirar desde otros puntos de vista al hard rock setentero para que sirva como fuente de inspiración y no como un ídolo al cual emular... aquí una opción!!


No hay comentarios:

Publicar un comentario