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miércoles, 11 de octubre de 2017

Devil Electric : rendidos ante la bruja roja


Una misteriosa dama de rojo camina por los desolados bosques, el espacio ideal para guardar un secreto maldito de tan sólo nombrarlo. Un séquito de negras almas escolatn su aletargado paso, resguardan al espíritu maligno que busca abrir los portales prohibidos para liberar las fuerzas obscuras quienes portan fuerza y odio. La sacerdotisa escarlata entrega su sabiduría en olvidados rituales con la intención de rescatar aquella magia condenada por los hombres...

Ya cuando habíamos escrito sobre el EP The gods below, se vislumbraba que la obscuridad del concepto sonoro y visual de los autralianos Devil Electric los orientaría a mejores composiciones y a un mayor reconocimiento por parte del público y la prensa especializada (reseña-review). Ahora que tenemos en las manos su primer álbum completo podemos decir que no estábamos equivocados, hoy la banda es toda una realidad con el viento a su favor para convertirse en un referente obligatorio del occult rock del nuevo siglo.


La banda originaria de Melbourne ha regresado con Devil Electric, su álbum debut titulado de manera homónima publicado en agosto de 2017 a través de Kozmik Artifactz. Este material ha logrado condensar su densa base de heavy blues con el proto-doom de los primeros años de la década de los setentas, un espacio de encuentro que dio origen al primer Black Sabbath y que sentó las bases para otros grupos que han servido de inspiración para los australianos como Graveyard, Blues Pills, Electric Citizen, The Well, Kadavar o The Dead Weather.

Tratando de construir las metáforas ideales que identifiquen a cada uno de los miembros de Devil Electric, bien podríamos describir el sonido del grupo a través de las lineas calculadoras del bajo que reptan como serpientes por el suelo (Tom Hulse: snake-bass), la guitarra hiriente que corta (Christos Athanasias: knife-guitar), los ritmos de percusiones que recuerdan aquellos viejos rituales que se realizaban frente a una mágica fogata (Mark van de Beek: tribal-drums) y una voz hechizada que nos enamora y nos sacrifica a la vez (Pierina O'Brien: the red witch).

Bajamos la aguja sobre el vinil y un fuerte zumbido ahoga la atmósfera alrededor. En su interior se escucha una misteriosa procesión de seres obscuros guiados por tambores paganos que se reúnen poco a poco alrededor del fuego ritual alimentado a la mitad de la noche. Mientras el álbum arranca con esta imagen ("Monologue"), los minutos transcurren hasta hacer el ambiente más denso hasta despertar una sensación lúgubre, salvaje música desgarradora que por momentos nos hace bailar sin control dentro de un maldito aquelarre ("Shadowman") o nos obliga a rendir culto a olvidadas deidades con poderes temidos ("Acidic fire") y al mismo tiempo nos hable sobre encarnizadas batallas entre el bien y mal ("The dove & the serpent"). Las cuerdas arañan las bocinas en un himno fatídico ("Monolith"), mientras una hermosa bruja de terciopelo entona melodías desgraciadas con la intención de robarnos el alma para entregarla a las fuerzas de la noche ("The secret machine").

El primer disco de Devil Electric nos muestra a una banda con una línea conceptual y sonora muy clara. Aprovechando el misticismo y la zozobra que genera la obscuridad, los nueve temas del material condensados en 36 minutos nos sumergen en un lúgubre paseo por un bosque encantado que oculta ritos paganos y poderes sobrenaturales. El álbum fue grabado durante los primeros días de septiembre de 2016 en el estudio Coloursound bajo la supervisión técnica de Tom Glover y la masterización de Matt Sibthorpe, logrando crear un sonido abismal que contrasta con la voz de Pierina O'Brien. Los riffs herederos del Black Sabbath más clásico salpicado con el occult rock que ha surgido en los últimos años por todo el mundo, otorgan al repertorio del cuarteto australiano un juego irónico entre fuerza y misterio.

El primer single del disco fue "Hypnotica", tema presentado en mayo de 2017 con la intención de preparar el terreno y provocar el deseo por tener en los tímpanos la nueva música de Devil Electric. Siguiendo los pasos establecidos en "The dove & the serpent" (primer single del EP The gods below y que ha sido incluido en este material), "Hypnotica" inicia con una tétrica guitarra que se convierte en un rugido feroz, melodía hiriente que aprovecha los cambios de intensidad para generar tensión y sumergirnos en parajes desconocidos que sobresalta en el momento más inesperado. Acordes secos que caen como lápidas, guitarras que murmuran y sobrevuelan como almas en pena, voces que cantan para robar la atención y dejarnos inmóviles ante la imagen hipnótica de una bruja roja dispuesta a sacarnos el corazón y ofrecerlo en tributo.

Con un trabajo visual realizado por Defero Productions, Devil Electric presentó el video promocional de "Hypnotica". Los dedos se posan sobre el mástil para comenzar la lúgubre oda que inmediatamente es seguida con furia por el resto de la banda. Entre sombras y reflejos, el grupo muestra su poder interpretativo frente a las cámaras, otorgándonos la posibilidad de escuchar en plenitud la música más allá de la distracción visual de una historia mórbida o la belleza de la vocalista de la banda.


Gracias a su estilo, la banda a logrado pisar diversos escenarios y participar en distintos festivales junto con grupos importantes del nivel de Truckfighters, Endless Boogie, Fuck the Fitzroy Doom Scene, Motherslug y Kadavar. Lo anterior no sólo demuestra el reconocimiento y e gusto por su proyecto, sino su calidad interpretativa sobre los escenarios. Por lo pronto, desde este punto del planeta nos conformaremos con saborear detenidamente cada segundo discográfico de Devil Electric mientras el cuarteto se anima a compartir su música siniestra en este continente.


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