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miércoles, 6 de septiembre de 2017

The Dead-End Alley Band : bajo el poder de la montaña


Taita Inti nos vigila desde los cielos y nos protege con su poder y su sabiduría. Subimos a lo alto de la montaña para acercarnos lo más posible a él y rendirle tributo por ofrecernos la vida y las bondades de la madre tierra. Los viejos templos de piedra recuerdan como los primeros hombres de estos lugares sagrados se acercaron a lo más fundamental para comprender al universo, antiguas rocas que nos hablan de un tiempo anterior lleno de conocimiento, entrega y bendición. Su legado ha llegado hasta el día de hoy, las cenizas de lo que un día fue es aquello que somos ahora... es momento de escalar nuevamente hasta lo más alto para llenarse de energía de nuestro padre sol y mantener la lucha contra la obscuridad. 

Los hijos de los antiguos incas regresan su mirada al cielo para encontrarse con la más sagrada deidad. Aquellos sitios de piedra encumbrados en lo más alto de las montañas sirven de referentes para una nueva generación que busca recuperar sus tradiciones para compartirlas con la vida moderna. Perú está viviendo un bello momento de creación musical que le permite crear grandes obras instrumentales que dotan de base a las más diversas líricas, pero existen algunos que aprovechan estos soportes para recordar a sus antepasados y rescatar su sabiduría. Esto es un poco de lo que nos ofrece The Dead-End Alley Band...


Tras el encuentro musical entre Sebastián Sánchez-Botta y Javier Kou en febrero de 2011 con la intención de crear una banda tributo a The Doors, su comunión los llevó a componer material propio a través de su amor por la vieja psicodelia, el blues eléctrico y el hard rock de finales de los años sesenta. Bajo este concepto, la pareja presentó en diciembre de 2012 su primer disco titulado Whispers of the night a través de IceLabel Records con el nombre en inglés de "la banda del callejón sin salida". 

Desde el primer momento, The Dead-End Alley Band llamó la atención de los amantes de la música lisérgica gracias a sus ácidos pasajes instrumentales herederos del primer Pink Floyd y el Deep Purple de la primera encarnación de su Mark. Fue así que la banda consiguió la publicación de su material con la disquera alemana Nasoni Records en mayo de 2013, aunque la pareja se vio obligada a conseguir nuevos integrantes que los ayudaran a reflejar lo alcanzado en la placa ahora sobre los escenarios.


Fue de esta manera que se integraron a The Dead-End Alley Band el baterista Jafer Díaz y a los guitarristas Leonardo Alva y Rolando Valle, pero este ultimo terminaría abandonando el proyecto por no poder cumplir sus compromisos con otras bandas peruanas. Ya con esta alineación, la banda se metió nuevamente a los estudios para grabar lo que sería su segundo disco, álbum que llevaría el nombre de Odd stories que se distinguiría de su anterior por introducir el poder del fuzz en la guitarra; otorgando al grupo un sabor vintage de garage que nos recordaría un poco al sonido de los míticos The Sonics sin olvidar su esencia aletargada y mística. 

Odd stories sería editado hasta septiembre de 2014, pero su lanzamiento logró transportar a la banda originaria de Lima hasta Europa durante 2015, donde se presentaron en países como Holanda, Alemania, Bélgica, Austria e Italia. Ya para ese momento The Dead-End Alley Band tenía guardados en su sombrero varios temas que hoy podemos escuchar gracias a la presentación de su tercer disco titulado Storms, álbum grabado en los estudios de Zairam Records a finales de 2016 y que en él se escucha una clara evolución sonora. 


Storms ha visto la luz de manera digital en agosto de 2017, pero ya se esperan los lanzamientos físicos por medio de las disqueras independientes peruanas Inti Records y Necio Records, la norteamericana Forbidden Place Records, la alemana Clostridium Records y la argentina South American Sludge Records. Más allá de la gran plataforma que tiene el cuarteto tras de sí, la banda nos ofrece un material mucho más profundo en sus atmósferas sonoras gracias a composiciones más conceptuales y al desarrollo de líneas armónicas surgidas del occult rock y hasta del stoner. 

El tercer disco de The Dead-End Alley Band nos sumerge en obscuros abismos gracias a su inicial "Red woman" y sus ambientes proto-doom pero al mismo tiempo nos regala fuerza y distorsión por medio de "Need you (It's enough)" con su sonido análogo muy cercano al de los ingleses Wolf People y al profundo blues del primer álbum de los norteamericanos All Them WitchesStorms se acelera gracias a Thunderbolts & lace, ácido tema de chicloso wah que cuenta con la colaboración en las vocales de Diego Valdivia (integrante de Cobra), quien también participa junto con Marco Marin en el sopor melódico de "The clock has stopped". 


El tercer disco de The Dead-End Alley Band cierra con "Waiting for the void", tema que incluye maravillosos instrumentos de viento que pagan tributo al viejo pasado peruano, sonido andinos que rescatan la herencia de la banda y lo conectan con su esencia mística. Sin embargo, es en el primer single del disco donde terminamos por encontrar los nexos entre el grupo y sus raíces. Tras la energía eléctrica de "Headstone fortress", se esconde una historia dedicada al Padre Sol y a aquellos templos de piedras construidos en su honor. A través de la hipnótica magia psicodelica del tema podemos observar a un cóndor sobrevolar las barrancas y cañadas que resguardan al valle sagrado. El denso muro sonoro se transforma en una piedra más de esta vieja morada que en algún momento sirvió de refugio a quienes entregaron su vida al astro rey, el peso de calor sofocante se refleja en el sonido hasta dejarnos rendidos ante la insolación. La electricidad como símbolo de tecnología y modernidad se postra ante la original fuente de energía que nuestros abuelos adoraron, una mirada hacia atrás para recordar las raíces y subir nuevamente a la poderosa montaña para ofrecerle su merecido tributo. 

"Santa gran y vieja montaña, túmbate porque Inti está esperando. Alto, muestra tu ofrenda ave rapaz. Fortaleza de la cabeza de piedra, fortaleza que toca al cielo. Contemplando montañas con formas de rostros, agotado bajo el sol, corriendo a través del santo valle sagrado, contemplando al ídolo de oro. !Atento! Inti está resguardando, porque el Dios Sol ama a sus hijos..."

Con un video dirigido por Lalo Valdivia, The Dead-End Alley Band ha promocionado "Headstone fortress" con sencillo del Storms. En sus imágenes podemos observar a la banda en áridos paisajes montañosos mientras una extraña mujer de túnica hace pasar los rayos de sol a través de su esfera de cristal. Psicodélicas imágenes juegan entre obligatorias simetrías y efectos "ojo de pescado" mientras un caleidoscopio de ácidos colores nos deslumbra. Eléctrico sincretismo que funde al pasado y al presente para ofrecernos un trabajo visual misterioso y abrumador que sirve de excelente telón de fondo a la sublime música de la banda sobre un denso y alucinante sopor.


Poco a poco Perú está convirtiéndose en un importante referente del nuevo rock en América Latina. El underground de Lima está encontrando los puentes que lleven música a otros lugares más allá de sus fronteras. Sin embargo, las bandas no están olvidando su cultura y están retomando sus raícespara alimentan su conceptos sonoros y líricos. La pesada psicodelia de The Dead-End Alley Band ha encontrado dicho nexo y con ello ha construido un mágico disco que sube la mirada al Taita Inti y toma toda la energía de los viejos templos de piedra. Ahora es momento de que Storms descargue su toda furia para descubrir los nuevos caminos que la banda podrá tomar en su prometedor futuro...


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