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sábado, 26 de agosto de 2017

Dirty Grave : de regreso al doom brasileño


Hace tiempo escribíamos del boom que había en Brasil donde estaban surgiendo varias bandas de doom, situación que hacía pensar que pronto se construiría una verdadera escena en aquel país. Sin embargo, al poco tiempo la realidad nos mostró que aquel gusto por el rock pesado de tendencias lúgubres y aletargadas quedaba tan sólo en el esfuerzo hecho por las propias bandas para crearse sus propios espacios y difundir sus proyectos. Por Earthquaker han desfilado Ruinas de Sade, Pesta, Son of a Witch y Tropical Doom, pero ahora es momento de compartir algo que acaba de salir a la luz: Dirty Grave.

A mediados del año 2013 en la pequeña población de Orlandia, en el estado de Sao Paulo, Brasil, nació un proyecto original con la intención de celebrar al doom clásico de los años setentas, tributar a los padres del género como Black Sabbath, Pentagram y Saint Vitus, componer temas bajo los esquemas ya establecidos. Fue así como se unieron el bajista Mark Rainbow y el guitarrista Victor Bergy para formar a Dirty Grave, un grupo centrado en los primeros momentos del metal y las enfermas ideas que provoca la obscuridad  y la maldad.


La pareja publicó inmediatamente un EP en diciembre de 2013 conformado por cuatro temas clavados en el doom tradicional con el que demostraban sus intenciones. Gracias  a este material, el grupo tuvo la oportunidad de presentarse en vivo fuera de su pequeño lugar natal (Sao Paulo y Belo Horizonte), lo que los obligó a buscar a un baterista para dichas fechas. Fue así que llegó a la banda Arthur Assis, quien se ha hecho cargo de las percusiones desde entonces. 

Sin tener una disquera ni un estudio donde grabar, la banda ha utilizado sus propios recursos para crear sus materiales discográficos, mismos que solamente han sido difundidos de forma electrónica por medio de su página de Bandcamp. Sin embargo, con el paso del tiempo, Dirty Grave ha encontrado los mejores recursos digitales para construir sus disco, alcanzando en su Ep Vol. II una mejoría sonora bastante notoria. El disco fue lanzado en noviembre de 2014 y está constituido por tres temas más definidos que ya alcanzan a mostrar una personalidad propia a través de la intensidad melódica y una interpretación más cuidada.


Dirty Grave trabajó entre noviembre de 2016 y junio de 2017 para crear su primer álbum completo, un material titulado Evil desire que logra en sus ocho temas terminar por mostrarnos a una banda con un sonido bien definido, composiciones terminadas y una producción bien lograda. Mientras una mujer desnuda y enmascarada nos recibe en la portada del material como prueba del ritual que escucharemos en su interior, el disco nos sumerge en profundos abismos de tentación, deseo y muerte que logran mantenernos a flote gracias a la fuerza de las guitarras distorsionadas.

Evil desire es un homenaje al primer doom de los años setentas, un denso tributo que desciende a los infiernos para mostrarnos como el hombre se enfrenta a la muerte a través de sus creencias y sentimientos. El disco viaja desde el hard rock clásico al estilo de Black Sabbath como en "Until the day I die" hasta la metalera "Your dead" con sus guitarras entrecortadas e hirientes, pasando también por la lenta lujuria del tema que nombra al disco y la densa versión al clásico bluesero de Willie Dixon "Evil (is going on)" del cual hemos hecho un catálogo de versiones en Earthquaker a través de bandas tan distintas como Cactus, Monster Magnet o Mad Shadow (reseña-review).


Como clara muestra de lo que es capaz esta banda brasileña, nos acercamos al tema con que arranca el Evil desire y que sirve de primer sencillo: "Satan's wings". Un riff asesino explota sin aviso por las bocinas, agarrando desprevenido a cualquiera por su violencia y virulencia. El enfrentamiento entre la áspera guitarra y el vibrante bajo nos colocan a la orilla del asiento mientras la batería golpea sin piedad hasta que frente a nosotros se muestra con toda su maldad el señor de las tinieblas y la adversidad. Mientras escuchamos una cruda invitación al sacrificio, el tema sobrevuela terrenos mórbidos que logran su clímax en un maravilloso solo de guitarra que roba la respiración...

"Ven a mí, niña... vamos a jugar con la muerte, dame tu alma y yo te daré tu final. Sigue las señales. Tú nenecitas escuchar que Dios quiere tu suicidio, él te bendice por tu miedo. Observa mis alas y mis ojos, yo soy el primero que cayó del cielo. Ven a mí, ahora eres mía... yo te haré libre, serás mi único crimen. Toma mi mano, no quiero mentirte, soy tu amigo hasta la muerte. Ven conmigo a un sacrificio, tú puedes creer y comenzar mis ritos. Nadie se salva de mí ni de escuchar mis gritos, no hay escapatoria. Esto no es un sueño, estoy atrapado en las alas de Satán, voy a conocer a los dueños del infierno. Soy el hijo enviado para tí, soy el elegido para decir la verdad. Celebra mi rito, mi sacrificio, sé un Jesucristo que me da su vida..."

Dirty Grave entra directamente en la cripta que han cavado aquellas bandas brasileñas que han encontrado en el doom su nicho ideal, el lugar perfecto para su sonido y sus mórbidas historias. El video promocional que acompaña a "Satan's wings" nos demuestra ese amor incondicional a lo maligno necesario dentro del género, así que su declaración de intención ha quedado muy clara. Ahora es el momento para que el lúgubre trío muestre la potencia de su Evil desire en el escenario y se gane un lugar dentro del doom en nuestro continente, un triunfo digno para una banda que lo ha hecho todo con su propio esfuerzo...


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