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lunes, 22 de mayo de 2017

The Machine : el sueño lisérgico holandés


La primera vez que supe de la existencia de The Machine fue a través del álbum tributo que armó Cleopatra Records a Led Zeppelin bajo el nombre de Dazed and confused: a stoned-out salute. Su versión a "Nobody's fault but mine" no fue más que una copia distorsionada que no aportaba mucho a la original, pero lograba mostrar lo que era capaz esta banda de Países Bajos. Sin embargo, cuando llegó a mis oídos el Offblast! las cosas fueron muy diferentes, obligándome hoy a escribir estas líneas que están leyendo ahora...

The Machine nació en 2007 dentro de la área metropolitana de Róterdam bajo la inquietud de tres chicos por llevar el jam psicodélico hasta sus últimas consecuencias al grado de acercarse peligrosamente al stoner más distorsionado. David Eering en las vocales y guitarra, Davy Boogaard en la batería y Hans van Heemst formaron a este power-trio inspirados en los escapes cósmicos de The Jimi Hendrix Experience y la poderosa improvisación de los americanos Radio Moscow hasta crear un sonido propio capaz de sumergir las neuronas en ácido y explotar cualquier bocina que se atreva a reproducirlo.


Desde entonces, la banda se ha dedicado a crear verdaderos monstruos sonoros condensados en cinco discos y un split compartido sus compatriotas de Sungrazer. Sin embargo, el cenit lo alcanzaron con su última publicación, álbum titulado como Offblast! que fue editado por Elektrohasch Schallplatten en junio de 2015. Dicho material es una mezcla perfecta entre aquel rock psicodélico sesentero que experimentaba con la distorsión sonora y la furia del stoner californiano de los años noventas para crear una sónica granada que deja clavada sus esquirlas en el cerebro para negarse a salir de él.

Bajo la grabación, mezcla y masterización del propio David Eering realizada entre el estudio De Zolder y Gypsys Brew, The Machine conformó una colección de seis temas que te vuelan la cabeza sin lugar a dudas. Offblast! está escoltada por dos colosales jams: la estridencia de la inicial "Chrysalis" y la juguetona "Come to light" que cierra el disco. La influencia de la escena de Palm Desert queda confesada en "Dry end" y en "Gamma", aunque en ésta última podemos detectar como el grupo utiliza aquella técnica sabbathiana impuesta por el gurú Tony Iommi de las guitarras siamesas y terminar haciendo un solo sobre ácidos filtros sonoros bajo la escuela de aquel Josh Homme de sus tiempos con Kyuss.


Sin embargo, "Coda sun" es por mucho el mejor tema del Offblast! Escogida como single por la propia banda, en sus casi seis minutos podemos escuchar de lo que son realmente capaces de hacer. El poder del wah y el fuzz se funden para crear un tobogán multicolor con reminiscencias orientales donde la voz juega con la realidad hasta hacernos chocar con las estrellas del firmamento. Hipnótica melodía que logra hacernos perder la referencia sobre el espacio y el tiempo para hacernos caer en sus redes.

Un extraño sonido cercano a la vibración de un sitar se escucha de manera enigmática como si buscara transportarnos a las lejanas tierras de la India o Pakistán, pero un fuerte acorde de guitarra nos expulsa fuera de la atmósfera para admirar al sistema solar desde otra galaxia. Sobre una espectacular e imparable de figura de bajo, una guitarra eléctrica vomita sobre los amplificadores un juego de notas reptantes que bailan junto con la melodía. La estridencia se apodera de los audífonos para dejarnos caer por un agujero de gusano y expulsarnos hasta el otro lado del universo, el ruido armonizado se convierte en un torbellino de notas que nos ahoga inevitablemente. Poco a poco el jam se apodera del tema y las cuerdas acaban por pelear en un sangrienta batalla contra los infernales golpes de la batería, sin embargo, al final del orgasmo sonoro todo regresa al silencio y la calma original.

Hace apenas unos días se cumplieron dos años de que The Machine publicara a través de su canal de YouTube el video promocional para "Coda sun", trabajo visual que nos muestra a la banda tocando el tema de manera directa. Las imágenes a blanco y negro nos enseñan parte del equipo técnico que el grupo utiliza en los escenarios: amplificadores Matamp y Hiwatt para la guitarra contra un equipo Sunn para el bajo, una batería Gretsch y un arsenal de pedales al piso. Los colores se posan sobre el parche del bombo y todo queda en manos de los holandeses y su magia eléctrica, poderosa interpretación que por sí sola logra borrar los límites entre el sueño y la realidad.


La gran capacidad interpretativa de The Machine, sumada a su indudable potencia sonora, ha sido su mejor carta de presentación. Gracias a ello, la banda ha tenido la oportunidad de compartir escenarios con gente de la talla de Fu Manchu, Cherry Choke, Samasara Blues Experiment, Asteroid, Sons of Morpheus y My Sleeping Karma, además de encabezar el cartel del Blue Moon Festival 2014 que se celebró en Alemania junto con 1000mods, Stoned Jesus, Valley of the Sun y Greenleaf.

Sin embargo, ¿qué ha sido de The Machine desde entonces? Pues resulta que la banda se ha encerrado en su cuarto de ensayos desde enero de 2017 para preparar la continuación al Offblast!, por lo que sólo tocarán en agosto en el reconocido festival SonicBlast Moledo que se realiza en Portugal. Así que lo único que nos queda es esperar que el tiempo pase para escuchar lo nuevo de los holandeses, y la mejor manera de hacerlo es dejando que se escape a través de los ácidos viajes que The Machine han plasmado en sus discos...



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