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viernes, 19 de mayo de 2017

Red Mesa : el sonido desértico de tres almas perdidas


El desierto siempre ha servido de inspiración para el hombre, un lugar mágico que logra por sí solo que la imaginación corra sin control hasta la locura y la perdición. Sus hermosos paisajes pueden transformarse de un momento a otro en un traicionero espacio donde la muerte espera pacientemente cualquier oportunidad . Desde el calor abrazador del día hasta el frío cósmico de la noche, el desierto ofrece un espacio místico donde las neuronas pueden explotar en un millón de pedazos a través de una imagen, un olor o un sonido. 

Al norte del continente americano, las mesetas áridas se extienden a lo largo de cientos de kilómetros hasta donde la vista se puede perder. Precisamente en medio de este enorme espacio lleno de arena es en donde nace Red Mesa, un grupo con desgarrador sonido originario de Albuquerque, Nuevo México que aprovecha el vasto ambiente que los rodea para crear un rock fuerte y arenoso digno del paisaje que los rodea. No podemos dejar pasar otro segundo más sin escribir de ellos para hacerlo llegar a los ansioso oídos de los amantes del stoner en su faceta desértica.
Con la intención de crear una banda que rescatara aquellos sonidos que emergieron de la escena de Palm Desert, California durante la última década del siglo pasado, tres chicos se juntaron para componer hasta lograr un buen cúmulo de buenas canciones que lograra entrar en dicha tendencia sonora. Brad Frye en guitarra y vocales, Shaen Wright en el bajo y Duane Gasper en la batería... un power trio que logra fusionar el desert rock con la acidez de la pesada psicodelia sesentera y aquel rock denso de principio de los años setentas con su tufo a hojas dulces.

En agosto de 2014, Red Mesa publicó de manera independiente su álbum debut, material grabado en The Lab Studios por Howard Wulkin donde podemos escuchar la influencia directa de Kyuss y su descendencia directa: el estilo hipnótico de Josh Homme con su Queens of the Stone Age y el sabor pasivo pero crudo de Brant Bjork que ha demostrado con Fu Manchu y Vista Chino que terminó de definir en su proyecto solista (reseña-review). Sumando a esta potente base sonora, el trío le suma algunos elementos de hard rock inspirados en el eterno Black Sabbath y el espacial Pink Floyd, por lo que en algunos instantes podemos escuchar los densos riffs de Tony Iommi y los cósmicos solos de David Gilmore.


Durante las nuevas pistas del primer disco de Red Mesa podemos escuchar desde poderosos temas que rasgan los tímpanos y logran despertar los demonios internos ("Self destruction" y "War call") hasta aletargadas y épicas odas llenas de imágenes distorsionadas por el calor y los ácidos ("Sky groove" y "Red mesa"), sin olvidar algunas melodías directas como rápidas serpientes que muerden para inyectar su veneno ("One percenter" y "Poontang shake"). Creados a partir del clásico esquema riff-melodía-lírica, los tracks de este material buscan expandir las distintas posibilidades que un género como el stoner puede ofrecer, alimentándolo a su vez con una visión fresca de quien vive en el desierto lejos del confort y lujo de las paradisíacas playas de la costa oeste.

El tema que logra encapsular el concepto sonoro de Red Mesa sin lugar a dudas es "Low & slow", por lo que se convirtió en el primer track promocional del disco. Un bajo ahogado en fuzz crea la base para que una misteriosa figura de guitarra repte por la ardiente arena, la batería pasa de una percusión tribal a un golpe seco como aerolito que cae de los cielos y todo se transforma en una desgarradora melodía que delata la pasión por el stoner clásico que vive en el alma de la banda. La arena se filtra por las bocinas y la visión comienza volverse borrosa hasta crear espejismos, la música se hace cada vez más pesada como si se cansara de su paso hasta que cae muerta tras el gran esfuerzo.

"Cansado de esperar, los días pasan tan considerados de mi tiempo que termina sientiéndose tan bien... Aquí estoy, paralizado ahí donde estás. No me interesa, me siento tan bien... Estás tan ciego que tan sólo sigues de largo. Hazlo lo correcto, hazme gastar mi tiempo"

A través del canal de YouTube de la propia banda se publicó el video promocional para "Low & slow", el cual fue realizado por Paul Thompson. En sus imágenes podemos observar el clásico paisaje desértico de Nuevo México: arena, escasa vegetación, el intenso color del cielo y las montañas áridas que forman secos cañones. Los tres integrantes de Red mesa comienzan a caminar en dicho lugar hasta que el calor los hace desvanecer, comienzan a rascar sobre la tierra para encontrar agua pero lo único que hallan es ellos mismos. El incandescente sol ahoga todo a su paso hasta convertir toda la escena en un espejismo lleno de ruido y soledad.


Tras el impacto que su álbum debut, Red Mesa desapareció de nuestro radar hasta que a finales de 2016 Ripple Music publicó un disco split de la banda junto con el grupo de stoner metal originario de Michigan, Blue Snaggletooth. Este material forma parte de la serie de discos compartidos que ha hecho la disquera de San Ramón, California para promocionar las bandas emergentes del stoner norteamericano. Así es como se han publicado cinco materiales bajo el título de Second coming of heavy donde han participado otras excelentes bandas como Chiefs, Bonehawk, Geezer, Desert Suns y Borracho. Durante los cuatro temas que forman parte de este trabajo, escuchamos una maduración dentro del estilo de Red Mesa ya que desarrolla la fuerza del stoner y se permite experimentar con otros géneros como el rock sureño y el hard blues de obvio origen psicodélico.

Bandcamp de la disquera Ripple Music:
 https://ripplemusic.bandcamp.com/album/second-coming-of-heavy-chapter-four


Red Mesa no se ha quedado estancado en aquel viejo estilo del que muchos seguimos sintiendo añoranza. A partir del stoner heredero del desert rock han creado un estilo propio que poco a poco lo han hecho crecer hasta lo que podemos escuchar en su última producción. "Low & slow" nos puede servir de excelente referencia porque fue grabada nuevamente para Second coming of heavy, pues nos demuestra que la banda no ha traicionado sus principios y ha logrado obtener un sonido más definido a través de un mejor trabajo de estudio. Ahora sólo nos queda esperar ara que la banda termine de incorporar los nuevos estilos a su cruda base para que, esperamos que un futuro muy cercano, presenten un nuevo disco con horizontes más amplios que refresquen al rock árido que todos conocemos.





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