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viernes, 5 de mayo de 2017

Mountain Dust : el sentimiento de una banda canadiense


Un grito solitario rompe el silencio en un desesperado lamento, un dolor contenido que ha logrado escapar del cuerpo moribundo, una explosión que libera el tormento creado por una mala vida llena de decisiones equivocadas. El amor arde por las venas hasta quemar todo a su paso porque no ha encontrado una respuesta deseada, terrible castigo que hunde al enamorado hasta el último de los infiernos. Enfermas ideas pasan como estrellas fugaces por la mente, deseos de muerte que se muestran como posibilidad para acabar con todo ahora mismo...

Bajo este sentimiento es como comienza Mountain Dust su álbum debut, material que lleva por nombre Nine years y que fue publicado en julio de 2016. Una vez impactados, dejarmos correr los seis temas restantes y nos encontramos con una inesperada granada de blues electrificado que nos explota sin aviso ni freno. Sus cuarenta minutos son una introspección al dolor desde las distintas posibilidades rítmicas, ya sea a través de una aletargada melodía que de la nada se transforma en un tema desgarrador atascado de una distorsión que logra hacer tronar las bocinas.  Una vez que la aguja se levanta del vinil, sabemos que hemos encontrado una joya sonora que el tiempo le otorgará su justo valor dentro de lo mejor que se ha hecho dentro de su género en muchos años.
Mountain Dust es una banda originaria de Montreal, Canadá que se formó en 2013 con la intención de rescatar el heavy blues de bandas clásicas como Led Zeppelin, The Doors, Cream y The Jimi Hendrix Experience para mezclarlo con lo alcanzado por la escena vintage de Suecia formada en lo que va de este siglo con gente como Graveyard, Witchcraft y Siena Root. El resultado final de su sonido en un monstruo herido que se arrastra moribundo por el suelo y que de repente muestra espasmos violentos de sufrimiento que espantan a cualquiera que pase a su lado.

El grupo está conformado por la desgañitada voz y la resbalosa guitarra de Brendan Maiville, el penetrante teclado de Patrick Bennett, el grave poder del bajo Rickenbacker en las manos de Hal Jaques y la intensidad de los golpes de batería a cargo de Blair Youngblut. La capacidad interpretativa de estos cuatro chicos logra su encuentro gracias al poder de una melodías que logran transmitir el sentimiento más profundo hasta transformarlo en una sonora tormenta eléctrica que se agita por dentro del cuerpo y busca de manera desesperada una salida.


Los canadienses se dieron a conocer a través de cuatros temas incluidos en un demo publicado en principios de 2013 y un single presentado en septiembre de 2014 que incluía los temas "Black walls" y "Dead queen" (la cual sería grabada de nuevo para formar parte del álbum debut). En estos primeros momentos de Mountain Dust descubrimos a un grupo en construcción que busca establecer su estilo sonoro con temas nacidos del blues más crudo lleno de guitarras ahogadas en fuzz pero que no terminan de cerrar el círculo para convertirse en algo memorable.

Sin embargo, y como ha ocurrido a lo largo de la historia, inesperadamente Mountain Dust se transformó en una maquinaria de acordes bien integrados que termina por crear una obra maestra con su primer disco. Así como si hubieran vendido su alma al diablo en un olvidado cruce de caminos, la banda llega a los cuernos de la luna con un material que se clava directo al corazón y se come a mordidas cada neurona por medio de las desgarradoras líricas que acompañan a la poderosa música.


Para promover el Nine years, la banda presentó a principios de abril de 2017 el video de "Evil deeds", tema con el cual inicia el disco. Bajo una estética visual que recuerda las imágenes del "Paranoid" de Black Sabbath", la obscuridad se llena de cálidos colores mientras unos enormes y estáticos ojos fijan la mirada sobre nosotros y los rostros de los integrantes de Mountain Dust se sobreponen unas a otras con el afán de mostrarnos a los culpables del abismal tema. Este clip fue realizado por David Dont, quien busca capturar con su cámara el poder interpretativo del grupo logrado únicamente a través de sus instrumentos, el volumen y la intensidad.

"Evil deeds" es un tema fuerte que de manera inmediata logra despertar la atención de aquellos amantes del hard blues actual, pues sin lugar a dudas recuerda la intensidad de las primeras grabaciones de los Blues Pills combinado con el sentimiento de All Them Witches. Sin embargo, Mountain Dust logra separarse de lo hecho por cualquier otro gracias a la montaña rusa de sensaciones que alcanzan en cada composición, hecho que muestran de manera concreta en los cinco minutos de este tema.

Para complementar el lanzamiento de Nine years, la banda ha publicado el disco en formato de vinil a través de Kozmik Artifactz, lo que ha permitido que el disco llegue de manera física a Europa, aunque el material en su versión digital ha alcanzado muchos más lugares. Mountain Dust se encuentra en estos momentos promocionando el material mediante presentaciones en vivo, convirtiéndose  así en los abridores de Horisont para sus presentaciones en Canadá. Ojalá y este empujón dentro de su carrera los lleve a afianzar su sonido y de que muy pronto tengamos nuevas noticias musicales sobre ellos.



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