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miércoles, 12 de abril de 2017

The Dahmers : garage a sangre fría


Cuando conocimos la historia del "carnicero de Milwaukee" simplemente nos horrorizamos. Ver aquella película de 2002 dirigida por David Jacobson y protagonizada por Jeremy Renner fácilmente podría impactar a cualquiera con su guión, pero al saber que está basada en algo real, realmente deja en shock. Una fuerte obsesión por tener posesión y control sobre las personas, llevó a este hombre a inyectar ácido en el cerebro de sus víctimas con la intención de convertirlos en zombies o simplemente matarlos cuando se negaban a estar con él, llegando ha cometer actos de canibalismo, mutilación y necrofilia. Escribir el nombre de Jeffrey Dahmer nos lleva a recordar a uno de los más mórbidos asesinos seriales que hayan existido, uno que logró muchas de sus atrocidades a través de su imagen sumisa e inocente detrás de unas grandes gafas.

Durante el año de 2011 en un pequeño lugar al sur de Suecia llamado Bromölla, cuatro jóvenes decidieron tomar el apellido de este monstruo para nombrar a su banda y para dar una orientación sobre lo que podríamos escuchar en sus letras: asesinatos, historias de terror, violencia y mucha, pero sangre. Sin embargo, para hacer más digerible su concepto, The Dahmers basaron su estilo a través de la agresividad del viejo punk con el rock garage del nuevo siglo hasta lograr un sonido crudo, directo y arrasador.


Cuando vemos a cuatro tipos vestidos con trajes de esqueleto, el recuerdo nos lleva al mítico Festival de la Isla de Wight de 1970 y la manera en que salió al escenario el bajista John Entwistle con The Who. Sin embargo, hoy tenemos a estos salvajes suecos que sacan su lado más mórbido con terribles cuentos dignos para películas de serie B pero que al final nos terminan inyectado de su adrenalina y su ritmo adictivo al más puro estilo sueco.

La banda se mudó a Kristianstad y desde entonces ha publicado varios EP para promover sus diminutas e infecciosas melodías: primero su Demo y The beyond en 2012, luego Terror on wheels en 2015, Blood on my hands de 2016 y finalmente Nightcrawler en 2017. Sin embargo, no todo ha quedado reducido a singles y pequeñas grabaciones, ya que The Dahmers presentó su álbum debut llamado Demons en 2014 por medio de la disquera Farsot y hace unos días su segundo disco titulado In the dead of night a través de Lövely Records.


Con una discografía tan nutrida en tan pocos años de carrera, nos hace preguntarnos cómo era posible que no pasaran por el radar de Earthquaker, sin embargo su hallazgo ha sido agua fresca para quienes buscan aquel rock sin ataduras que puede hablar de lo que sea por medio de acordes directos, veloces e hirientes. Si ha esto le sumamos una colección de videos grabados bajo el esquema de la reproducción en VHS que cuentan tétricas historias en coincidencia con la atmósfera malsana que recuerdan el estilo de Church of Misery o Uncle Acid & the deadbeats, se hace imperdonable no compartirlos.

Para intentar explicar lo que escuchamos al bajar la aguja sobre cualquier material de The Dahmers, podemos escribir que ellos beben directamente de la agresividad del punk clásico de bandas como The Damned, The Adicts, The Ramones, los Misfits de Danzig y los primeros The Clash. Por si esto fuera poco, retoman un poco de la fuerza y la velocidad del heavy metal de los primeros discos de Mötorhead con las twin-guitars de Thin Lizzy para terminar recuperando la explosividad del garage sueco de los fundamentales The Hellacopters de Nicke Andersson y los mediáticos The Hives.


Hemos escogido como perfecto ejemplo de lo que pueden encontrar si se sumergen en la roja bañera de The Dahmers al single "Blood on my hands", tema de tan sólo tres salvajes minutos lanzado en octubre de 2016 que logró convertirse en una de las 50 mejores de la radio en Suecia de dicho año (una de las pocas de rock, cabe mencionar). En palabras de la propia banda, esta canción está inspirada en los textos de Psycho y Dr. Jekyll and Mr. Hyde en la cual se cuenta una terrible historia sobre un asesino esquizofrénico tratando de enfrentarse a sí mismo y a la realidad.

El single está basado en un ritmo agresivo de sonido crudo que se aferra al cerebro para partirlo en dos, una melodía construida con toda la intención de marcarte de por vida. Las estrofas son cortadas insistentemente por el cuchillo del criminal hasta que se queda clavado en las neuronas, aunque las figuras del bajo terminan por hacernos caer a los pies de la banda al confesar su pasado rock-a-billy innegable. Luego de cada estribillo, el tema toma un respiro gracias a un pequeño lapso de tiempo donde una ligera guitarra acústica y un bajo distorsionado que se toman de la mano para crear una danse macabre, pero una vez hecho eso, lo único que logran es aumentar el suspenso hasta hacernos gritar.

"Estoy viendo rojo, veo tu rostro en la hoja de mi cuchillo. Ahora pierdo el control y salgo por la noche vestido de negro. No puedo ver nada mas que fantasmas del pasado en mi mente, no puedo ver nada más otra vez. Soy un asesino de sangre fría, una criatura de la noche. No me puedo controlar a mí mismo ni a los demonios que hay en mi mente. Se está arrastrando por la noche desde las sombras de mi interior- Tengo sangre en las manos y no puedo liberar mi mente..."

Un mes antes del lanzamiento del EP, The Dahmers publicaron a través del canal de YouTube de la disquera Lövely Records el video de "Blood on my hand", el cual fue realizado por David Forsberg. Tras un recomendación para que no sea visto por menores de 18 años como se hacía en las viejas películas de antaño, observamos una cinta Super-8 o VHS con la banda tocando entre luces de colores psicodélicas y al fondo de un pequeño pasillo a un personaje con una máscara de bruja que sorprende a un joven que merodea por la casa abandonada. La sangre salpica la pantalla mientras el cuchillo no para de entrar en el cuerpo moribundo. Cráneos bañados en el líquido rojo, una araña tendida en el vacío y las manos manchadas de delito. La batería Ludwig no para de golpear al ritmo del asesino y los hirientes acordes de las guitarras Flying V y Les Paul hasta que inesperadamente cesa el ruido y el rostro oculto nos mira a los ojos... ahora sabemos que nosotros seremos las siguientes víctimas.


Mientras masticamos el reciente In the dead of night y sus diez temas donde se pueden escuchar uno que otro teclado y canciones que juegan con otros ritmos más allá de lo logrado por la banda en materiales anteriores, le damos tiempo a The Dahmers para presentar su nuevo disco en los escenarios de Suecia y Alemania con la intención de esperar la maduración del material ante el publico. Por lo pronto, hoy disfrutamos de la crudeza que ha distinguido al grupo con sus historias terroríficas de violencia y muerte junto con su sonido analógico y adictivo...


Y para que no se queden con las ganas a de saber cómo se escuchan en vivo... The Dahmers sobre el escenario!!!


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