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lunes, 17 de abril de 2017

Empty Palace: un desconocido entre las estrellas


La primera vez que escuché el The serpent between the stars realmente me quedé impactado con la serie de sonidos que contiene en sus diez temas (además de sus intro y outro). El álbum debut de Empty Palace es un fuerte viaje entre el movimiento progresivo (especialmente en el krautrock), el hard rock atascado de teclados y el glam setentero lleno de diamantina y sexualidad. El disco no es sencillo de clasificar, y luego de escucharlo en repetidas ocasiones, uno le encuentra sentido a la propuesta sonora hasta tomar gusto por su ecléctico estilo.

Empty Palace nació tras el encuentro del vocalista y multi-instrumentalista  Patrick Houston y el baterista Jason Harrison Walker, pareja originaria de Alabama que luego de estar tocando en Denver y Portland, coincidieron con un bajista de Colorado llamado Karl Zickrick. Con esta base, se mudaron a Los Ángeles, California en julio de 2011 con la intención de crear un denso space rock que, según su propia descripción, incluyera guitarras masculinas, chillones teclados Hammond, coros andróginos del glitter rock y sintetizadores analógicos. 


La banda presentó su demo titulado Empty Palace EP en junio de 2013, momento en que habían sumado a sus filas al guitarrista Thomas Horrock y al tecladista Jesse Spring.  Gracias a este trabajo, la banda comenzó a tener reconocimiento en la costa oeste norteamericana, lo que les ayudó a conformar durante 2014 su primer disco, aunque la presión por hacerlo los fue llevando a un nivel muy alto de fricciones llevando a cabo modificaciones en la alineación de la banda. Al final de 2014, la grabación del material fue realizada por los primeros integrantes de la banda: Jason en la batería, Karl en el bajo y Patrick en los teclados, guitarras y voces. 

Fue hasta febrero de 2015 que la banda presentó el The serpent between the stars, material que fue compartido de manera electrónica a través de su página de Bandcamp y por la edición en cassette realizada por la disquera Snappy Little Numbers. La portada del disco fue realizada por Garrett McGurer, trabajo visual que ya había sido promovido previamente desde la página de Facebook de Empty Palace donde se observa a una elegante mujer encerrada dentro de una pirámide virtual.


Los temas que escuchamos en The serpent between the stars se construyeron a lo largo de los cinco años anteriores a su publicación, canciones que fueron transformándose sobre los escenarios y las giras, entre los integrantes que formaron parte de la banda y el deseo por incorporar diferentes estilos sin que terminara siendo una copia del género. Es así que podemos escuchar teclados al estilo de Deep Purple o Uriah Heep, melodías fuertes al estilo de Black Sabbath o Led Zeppelin inspiradas en viejas películas conceptuales como 2001: a space odyssey de Stanley Kubrik o The holy mountain de Alejandro Jodorowsky, 

El disco contiene temas agitados como "Human trampoline" que recuerda por momentos al estilo de Glitter Wizard o "God-shaped hole" con su ligero sabor a NWOBHM como lo ha hecho en sus últimos dos discos Horisont. Sin embargo, el álbum orbita sobre momentos electrónicos de la escuela de Tangerine Dream y el rock progresivo espacial de los años setentas que se entremezclan con juegos pop como en "Separation sequence", aunque hay otros instantes que el viaje se vuelve ácido como el que se escucha en "Between the stars" y que juega con los espacios que el subconsciente deja en la mente.


El punto intermedio dentro de los extremos sonoros de Empty Palace está en "Unknow unknow", tema que juega con los teclados espaciales mientras una guitarra cósmica nos toma de la mano para realizar un viaje estelar con ella. Luego de la galáctica introducción, el tema se convierte en una melodía suave que recuerda inmediatamente el glam de Marc Bolan y su T. Rex o la época astral de David Bowie con su Ziggy Stardust. El teclado construye un hermoso telón de fondo mientra el bajo eléctrico y la batería construyen una entrelazada figura de tiempos rebuscados y confusos. Conforme van pasando los cuatro minutos que dura esta hermosa canción, descubrimos la imaginación que tiene Patrick Houston para la composición, pues los distintos cambios dramáticos que logra en este track podrían hacernos pensar en las pequeñas óperas rock que fueron inmortalizadas por Queen a finales de los años setentas. 


Para llevar esta pequeña maravilla a la interpretación en vivo, era necesario conseguir más músicos que estuvieran empapados en el concepto sonoro de Empty Palace. Fue así que de manera intermitente han participado nuevamente el guitarrista Thomas Horrock y el tecladista Christopher Hurt, con la intención de llevar a la gente la grandiosidad de lo registrado en el The serpent between the stars. 

Desde entonces, Empty Palace ha estado promoviendo el disco y, según lo poco que han publicado en su página de Facebook, se encuentran trabajando en nuevo trabajo visual y en temas que podrían formar parte de un próximo álbum. Por lo pronto, regresamos el radar a este agujero de gusano que no ha sido tomado en cuenta, una obra cósmica de gran valor que requiere ser recordada y disfrutada por su gran calidad, una estrella que brilla con luz propia que permite viajar a mundos hermosos y desconocidos...


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