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miércoles, 26 de abril de 2017

Cloud Catcher : energía, cosmos y jam session


"La espada que ha sido forjada en el fuego obtiene su fuerza de las brasas. El guerrero astral canta y corea sobre un bosque cósmico que resguarda al trono místico. Sus cenizas llenarán este valle y desde su tumba la cosecha será cosida. El crepúsculo se desvanece ante sus ojos y los culpables serán los que temen a lo desconocido. Los vientos del amanecer están aullando, preguntan por su nombre en la obscuridad de la noche. El invierno viene por su vida mientras el frío es el acero que terminara con su batalla..."

Con estas galácticas frases que hablan sobre luchas estelares e iluminan la impresionante obscuridad del universo comienza el Trails of kozmic dust de Cloud Catcher, un power trio americano que bajo el concepto de "cosmic heavy rock" han creado un sonido explosivo lleno de notas nacidas directamente del jam que valen la pena escuchar y disfrutar de su poderosa energía.


Cloud Catcher nació en la ciudad de Denver, Colorado en mayo de 2013 a través de la figura del guitarrista y vocalista Rory Rummings, quien tuvo la iniciativa de formar una banda que recuperara el sentimiento y la emotividad del viejo hard rock de bandas como Budgie, Black Sabbath, Sir Lord Baltimore y del Grand Funk Railroad antes de su caída tras la incorporación de teclados. Fue así que se sumaron al proyecto el baterista Jared Soloman Handman y el bajista Andrew Van Deusen con quienes grabó inmediatamente un EP titulado Colossus.

Poco a poco la banda fue estableciendo su sonido, pero no fue con la entrada de Kam Wentworth para hacerse a cargo de las cuatro cuerdas y apoyar en las voces a Rummings que Cloud Catcher se consolidó como un verdadero power trío. Gracias a las sesiones de ensayo con la nueva formación del grupo fue que lograron la construcción de los temas que formaron el Enlightened beyond existence, su álbum debut que fue publicado en junio de 2015 y nos da una muestra de lo que podrían ser capaces; aunque dicho material no logra definir su idea musical al intentar abarcar diferentes estilos.


Sin embargo, Cloud Catcher no abandonó el trabajo en el cuarto de ensayos y poco a poco fue logrando un sonido más completo basado en su fuerza sonora y el ingenio para crear figuras melódicas a través del jam y la improvisación. Ya con un buen puñado de temas, la banda se fue a Visalia, California en marzo de 2016 para grabarlos en The Cornfield Recording House con Cody Tarbell, baterista de Slow Season. Si su capacidad en los controles técnicos fuera poco, Tarbell fungió como ingeniero de sonido con la intención de captar todo la potencia que tiene el grupo sobre los escenarios y para registrarlo en las cintas. Ya con el material terminado, todo se envió a los estudios Heavy Head para que gran Tony Reed de Mos Generator lo puliera con su masterización. 

El resultado de este gran trabajo de estudio es Trails of kozmic dust, disco que salió a la luz hasta marzo de 2017 bajo el sello francés Totem Cat Records y que realmente logra el despegue de la banda gracias a las ocho granadas que en él se incluyen. El sonido de este disco nace de las viejas glorias del hard blues psicodélico de finales de los sesentas ya que recupera la calidad interpretativa de Cream, la ácida magia de The Jimi Hendrix Experience y la ruidosa distorsión de Blue Cheer. Además, a este rescate sónico se suma la energía que la nueva era ha alcanzado con el poder de bandas ya reconocidas como Radio Moscow, Wolfmother y Kadavar.


El enfrentamiento intergaláctico que sirve de portada al Trails of kozmic dust sirve de contexto ideal para lo que escucharemos en su interior. La ilustración realizada por Adam Burke y su Nightjar Illustration (quien ha trabajado para Ancient Warlocks, Bright Curse y Jess and the Ancient Ones) nos muestra a dos guerreros astrales luchando entre sí, pero el choque de sus espadas crea un agujero negro que podría ser el fin de todo lo que existe. De lo único que podemos estar seguros, es que al cruzar su borde y bajar la aguja, terminamos engullidos por un orgasmo cósmico que hace explotar las neuronas entre notas insistentes y líricas magnéticas.

Sin temor a exagerar, en este disco escuchamos a otro Cloud Catcher en comparación a su álbum debut. Como si se tratara de otra banda, el power trio se transforma para llevarnos a un paseo estelar lleno de tormentas eléctricas y supernovas brillando sobre el vacío total. Sin frenar un solo segundo, el grupo nos receta un bombardeo constante de riffs que sirven de base para la furia de solos de guitarra que nos golpean sin piedad a cada tema. Mientras el bajo retumba la tierra bajo nuestros pies, levantamos la mirada para ver caer la lluvia de meteoritos que la batería provoca con su salvaje ritmo. Y si todavía no logran imaginar este ruido, escuchen "Astral warlord", track inicial del Trails of kozmic dust.

"Astral warlord", streaming desde la página de Bandcamp de Cloud Catcher:


El ruido provocado por los amplificadores comienza a crecer hasta que en su eco nace una agitada melodía llena de relampagueantes figuras. Entre los destellos escuchamos la historia de un guerrero cósmico durante su batalla final hasta que todo queda reducido a un electrizante duelo entre los instrumentos que no dan ni un segundo de tregua. Las estrellas chocan inevitablemente hasta quedar reducidas a ceniza, polvo estelar que dará vida a un nuevo cuerpo celeste que formará parte del ejército universal que pelea contra la obscuridad. 

  A través del proyecto de la página electrónica de The Devil's Own y su organización de presentaciones, podemos observar el poder de Cloud Catcher en vivo. Un golpe sobre el platillo y todo se vuelve una explosión sonora sin freno que logra captar lo que es hoy en día un power trio. Largas cabelleras se agitan mientras millones de notas son vomitadas por las bocinas, dardos que se clavan en la piel hasta que es erizada por la intensidad de la interpretación. Los dedos serpentean por los mástiles de los instrumentos a la velocidad de la luz, los golpes de las percusiones nos hacen entender lo complicado que es salir de la estratósfera y los gritos nos recuerdan la guerra que viven los astros desde tiempos inmemorables. 


Ésto es Cloud Catcher: energía, cosmos y jam session. Por difícil que pudiera resultar, Trails of kozmic dust logra capturar la esencia de la banda sobre los escenarios y nos comparte un poco del monstruo sonoro que son hoy. Tal es la calidad del grupo que han tenido la suerte alternar con gente del tamaño de Medusa, Ape Machine, Mondo Drag, Khemmis, Castle, los mexicanos The Risin' Sun y, por supuesto, Slow Season. Con estos antecedentes, será imposible que se resistan a escuchar este fabuloso disco, un material que sin duda refrescará la escena del hard rock y les volará las neuronas en millones de pedazos...


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