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lunes, 13 de marzo de 2017

Bad Acid : un fuerte viaje hacia el cosmos interior


Hace muy poco tiempo escribíamos sobre la banda sueca Mamont y el deseo que teníamos de escuchar su stoner psicodélico. Al buscar algunos rastros sobre ellos, nos encontramos que el mastodonte lanudo de un solo ojo se había transformado en una bella y mística hechicera que nos enseñaría las revelaciones del tercer ojo a través de un viaje cósmico, lisérgico y distorsionado. Ahora todo quedaba bajo la protección del nombre Bad Acid para recuperar el tiempo perdido y regalarse así una nueva oportunidad en el difícil universo del rock.

Una vez terminada la caravana del mamut, Victor y Jonathan Wårdsäter decidieron comenzar desde cero y fundar una nueva banda. Para ello, contactaron a la pareja conformada por el guitarrista Mattias Lundberg y por la vocalista Simona Mignola con los que encontraron la química perfecta para componer y hacer un fabuloso disco lleno de colores, magia y poder. Sin embargo, lejos de hacer un rompimiento con el sonido de banda anterior, los Wårdsäter encontraron la fórmula perfecta para complementar lo logrado con Mamont al sazonarlo con la psicodelia más ácida que pudieron encontrar.


La arena del desierto se convierte en polvo de estrellas y el onírico paseo comienza para no soltarnos durante más de cuarenta minutos en los cuales entramos a nuestro interior para observar como nos explotan las neuronas sin control. Una hermosa bruja ácida nos toma de la mano para subirnos a su escoba y volar a la mitad de la noche, una voz que fácilmente podría competir con la de las nuevas divas del hard rock vintage del siglo XXI como Rosalie Cunningham de Purson, Elin Larsson de Blues Pills, Ann-Sofie Hoyles de Spiders o Alia O'Brien de Blood Ceremony.

Revelations of the third eye fue presentado en abril de 2016 y ha sido distribuido desde entonces por Ozium Records y Transubstans Records. El material que se escucha en él fue grabado y producido por Fedrik Lundberg en el estudio Goldfish, quien junto con los hermanos Wårdsäter lograron darle el sabor equilibrado entre la distorsión furiosa del stoner que tenían con Mamont, el sonido lisérgico de los teclados con la guitarra ahogada en wah y una voz que conjuga dulzura e intensidad necesaria para este cocktail sónico.


Si aún la descripción sonora de lo que ofrece Bad Acid no fuera suficiente para despertarnos el deseo por escuchar su álbum debut, una granada visual nos explota ante los ojos gracias a su espectacular portada. Así como lo ha hecho con bandas reconocidas como The Vintage Caravan, Beelzefuzz y Wo Fat, el ilustrador David Paul Seymour nos vuelve a regalar un dibujo genial que coincide con los conceptos que la banda en cuestión ofrece: el desierto y el universo unidos a través de una hechicera que tiene el don de ver más allá de lo evidente, fuerza y sensibilidad que nos llevan por los senderos interiores del inconsciente.

La aguja cae sobre el vinil para inyectar una sustancia multicolor que es capaz de mostrarnos el cielo y el infierno al mismo instante con tan solo cerrar los ojos. Una explosión estereofónica se escapa por las bocinas e inmediatamente sabemos que no hay posibilidad de escape ante el bombardeo de estridencia demoledora y melodía adictiva. El cuerpo se libera de sus ataduras para permitir que un arco iris de acordes nos inunda hasta saturar las neuronas, para sentir que el manto estelar se despedaza poco a poco hasta aplastar todo a su paso, para gozar aquella música emanada de los amplificadores hasta enamorarnos perdidamente del sonido y la magia.


Y para muestra, tan sólo pulsamos un botón para escuchar el tema que bautiza a la banda, pegajoso himno que previamente había sido publicado por el grupo para enganchar a los buscadores de tesoros melódicos. Las guitarras de Mattias Lundberg se deshacen al cruzar los altavoces, pasando desde el fuzz más arenoso hasta llegar al wah más místico, pasado por un maravillo solo que sumerge las metálicas cuerdas en el ácido lisérgico que inspira este fuerte viaje llamado Revelations of the third eye. Mientras la seductora voz de Simona Mignola nos habla sobre una odisea psicotrópica, los platillos de la batería de Jonte no ceden un segundo al silencio y el bajo de Victor construye una densa atmósfera que ahoga todo en una nube de sopor y pesadez.

El efecto del brebaje a cedido, la dosis ha terminado y los últimos acordes del Revelations of the third eye se han dejado escuchar. La adicción ha surtido efecto y rápidamente buscamos el botón de play para repetir la alucinante sesión de notas metafísicas que nos han hecho vibrar y despertar sensaciones extrasensoriales. Sacudidos hasta los huesos, ahora tan sólo queda esperar de manera irremediable que estos cuatro suecos lleven esta quimera auditiva a los escenarios y, ojalá muy pronto, entren de nuevo a los estudios de grabación para regalarnos otra porción de esta dulce droga ruidosa que embelesa y hace despegar los pies de la tierra...



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