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viernes, 27 de enero de 2017

Haunted : la muerte sobre diez pies


Al termino de 2016, muchas revistas electrónicas y diversos blogs especializados tenían en sus listas a lo mejor del año el álbum debut de una banda originaria de Catania, una ciudad ubicada en la isla italiana de Sicilia. En las reseñas que se hacían del disco se habla de un grupo que regresaba al viejo doom de lentas melodías y obscuras líricas del pasado setentero, pero que al mismo tiempo recuperaba la frescura e imaginación del resurgimiento del género durante el nuevo siglo a través de su versión más clásica. Luego de tantas menciones, era necesario internarse en los surcos de este material y descubrir por uno mismo si dichas referencias y recomendaciones eran correctas...

Bajo el nombre de Haunted encontramos a una banda conformada por 5 jóvenes amantes de los riffs pesados como lozas y los ambientes profundos como abismos, grupo que se ha tatuado sobre la piel el epitafio "la muerte sobre diez pies".  Con dicha sentencia lanzada, es fácil imaginar que es lo que se escuchará en su primer disco: un álbum titulado de manera homónima que encapsula cinco monstruosas odas de tamaño colosal que caen sobre el escucha como rocas megalíticas, obscuros himnos sumergidos en un espeso banco de niebla que oculta en su interior horrores indescriptibles, terribles marchas fúnebres que escoltan un putrefacto cuerpo que se ha cansado de andar una vida llena de pecados y pesadillas con raíces malditas.


Apenas conformados como grupo en octubre de 2015, estas cinco almas en pena lograron construir los temas que hoy escuchamos a través del material publicado por Twin Earth Records en agosto de 2016. Francesco Bauso y Francesco Orlando en las guitarras eléctricas, Frank Tudisco en el bajo, Valerio Cimino en la batería y Cristina Chimirri en las vocales son los cinco endemoniados duendes que anuncian la muerte por medio de su mórbida atmósfera y su estruendoso sonido inquebrantable.

Haunted se metió al NuevArte Studio de su natal Catania bajo las órdenes de Carlo Longo para grabar su álbum debut durante los meses de marzo y abril de 2016.  Ya con el material mezclado, la banda lo envió a Estados Unidos para que el experimentado James Plotkin lo masterizara durante junio de ese mismo año así como lo ha hecho para los discos de importantes bandas del género como Egypt, Iron Void, Slomatics, Windhand o Electric Wizard. Quizá la magia negra que imprimió Plotkin en estas dos últimas bandas sea la que más se puede respirar en el primer trabajo de los italianos, esa extraña mezcla entre el impenetrable muro de sonido que los instrumentos levantan ante nosotros y las etéreas pero fúnebres voces femeninas que erizan la piel de todo aquel que se atreve entrar a este bosque encantado.


Bajamos la aguja sobre el vinil y un trueno se deja escuchar mientras rompe la tranquilidad de la noche. Ciertas frases de alguna película olvidada de Dario Argento, Mario Bava o Lucio Fulci del viejo cine de horror italiano se escapan por las bocinas mientras preparan el terreno para que un pesado riff de guitarra construya el ambiente ideal de letargo y sopor necesario para que las voces entonen  letanías sobre hechicería, ocultismo y muerte. Distorsión y obscuridad saturan el audio para dejarnos abandonados a la mitad del abismo, música lenta que nos domina hasta la hipnosis y la perdición.

Una vez ahogados bajo el manto pesado de la música de Haunted, una melodía nos arranca del coma inducido y nos enamora como si Escila y las sirenas cantaran hasta hacernos caer en sus redes. El estruendo de las guitarras en "Slowthorn" cae sobre nosotros mientras el bajo y la batería mantienen su ritmo somnoliento como si siguieran a un cortejo fúnebre. La atmósfera se hace a cada segundo más densa hasta que su peso es imposible de cargarlo, los latidos del corazón se hacen tan lentos que peligrosamente se acercan hasta el freno total y los tobillos renuncian definitivamente a seguir arrastrando los grilletes que entorpecen su camino. Aquí está el doom en su máxima expresión, la música de la condena escuchada a través del filtro lisérgico de la psicodelia más ácida y la distorsión más desgarradora. Desollados pacientemente, no queda otro remedio más que morir tras nueve irónicos minutos de tortura  y goce pleno.

Ya en una ocasión anterior nos había llamado la atención el trabajo que realiza Gryphus Visual con los FanVid para diversos tracks de la nueva escena doom a partir de viejas películas de horror y serie b, como lo hecho con la música de Mephistofeles. Entre pequeños extractos de sectas espiritistas y sacrificios satánicos en simetría perfecta y colores psicodélicos, escuchamos "Slowthorn" de Haunted en perfecta concordancia con la portada de su disco, un diseño realizado por Sandro di Girolamo (vocalista de Elevators to the grateful sky) donde observamos a una mujer desnuda y amarrada ista para ser ofrecido al maligno sobre un circulo de inscripciones de alguna lengua olvidada y velas encendidas. Entre las sombras de la imagen podemos ver algunos paisajes tétricos y un gran cráneo superpuesto que abarca la totalidad del cuadro, elementos ideales que revisten de obscuridad la estética de la banda.


Tan sólo se dejan escuchar sus primeros acordes y nuestra mente se transporta a sombríos parajes llenos de maldad y encanto. Sin salvación, caemos rendidos ante el envolvente sonido, que como si de una densa neblina se tratara, nos encierra hasta perdernos irremediablemente. El frío recorre por la piel, el temor toma control de todo a nuestro alrededor hasta que poco a poco sentimos la presencia de los poderes ocultos y de la muerte. Si aún con esta descripción no se han animado a pulsar el botón de play, quizá el morbo de tener a una bella mujer en las vocales y la promesa de escuchar una música apabullante sean los anzuelos perfectos para saltar al abismo...


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