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viernes, 16 de diciembre de 2016

Tierra Tribal : desenterrando los demonios internos


La distorsión de los instrumentos se siente en el piso, quizá un temblor que sacude la tierra desde sus cimientos. El sonido no es artificial, no es un estilo impuesto aunque su natal ciudad de La Plata siempre se ha identificado por una movida musical considerada como pesada. Argentina ha creado desde hace muchos años un rock crudo, fuerte y estridente, por lo que escuchar una banda con dicha herencia no tendría que resultarnos extraño. Aún así, una recomendación en la bandeja de espera nos hace poner por algunos instantes atención en el tema que sirve de muestra y ¡sorpresa! una poderosa granada explota en las manos que nos obliga a escribir sobre ella.

Los segundos se fueron extendiendo hasta que la necesidad nos lleva a escuchar la propuesta con mayor detención. La calma nos hace descubrir la intensidad de tres chicos que disfrutan de lo que hacen, proyecto personal que bien puede ir desde la balada más amarga hasta la figura más cruda llena de notas desgarradoras. Bajo el nombre de Tierra Tribal descubrimos a una banda que rescata el hard rock y el metal que se hacía en la Argentina de los noventas, aunque en un ejercicio de sinceridad, descubrimos un estilo que busca ser propio y que termina por condensar sus objetivos en una misma dirección.


El denso triplete tiene su origen en la ciudad de La Plata durante el año de 2012, cuando el baterista Nico del Río se decidió a aceptar la insistente propuesta del guitarrista Germán Aragón a formar una banda que hiciera música original. Con el tiempo llegó el bajista y vocalista Cristian Montero, chico de larga cabellera que había migrado a la ciudad y que encontraría en la música de la banda una identidad. Tras un fuerte trabajo de composición, ensayo y grabación de su material, el grupo presentó de manera totalmente independiente su álbum debut en julio de 2015.

A pesar de la variedad sonora que nos ofrece la placa, se saborea en cada acorde la naturalidad de los temas. Sin presión y sin obligación, los tracks fluyen uno tras otros de manera orgánica, lo que nos habla de la capacidad interpretativa que el trío argentino tiene. Heavy, trash, grunge y metal fundidos en un tridente que se clava hasta lo más hondo del cuerpo moribundo de los amantes de la música pesada quienes se encontraban en el limbo a falta de nuevas propuestas fresca y con excelente construcción.


Con el tiempo, los siete temas originales y el personal cover a Soda Stereo fueron llevados al fuego sagrado de los escenarios, al escrutinio público donde sólo las buenas cosas permaneces intactas. Evento tras evento llevaron a Tierra Tribal a ganar respeto, experiencia y seguidores. Sin embargo, para saber de lo que acabamos de escribimos, tenemos la suerte de escuchar el EP En vivo en El Teatro Argentino y podemos comprobar la poderosa máquina que es este power trio. Luego de varias decenas de presentaciones, la banda decidió plasmar en un material su capacidad sonora en directo que, sin desearlo, ha logrado cruzar las fronteras físicas hasta llegar a los tímpanos extranjeros.

Y con tan sólo un click rompemos miles de kilómetros de distancia para pararnos frente a Tierra Tribal mientras ellos truenan las bocinas del local. Quizá tendríamos que agradecer a Brian Bopp y a AG Sonido por su trabajo en el audio, pero por mayor que sea el esfuerzo en el trabajo técnico, sin una banda que deje el alma sobre las tablas jamás lograríamos escuchar un buen material en vivo. Lo que podría quedar en la memoria de los afortunados que siguen a su banda local por los pequeños antros de su pueblo, hoy se desliza por la posibilidad electrónica que registra el instante fugaz y propaga la fuerza del momento para gozarlo repetidamente una y otra vez.


Un bajo de cinco cuerdas entona una figura mística, notas que reptan sobre el suelo mientras su sonido hace tétrico el ambiente gracias a su reverberación. El feedback de una guitarra rompe con la sensación y todo se convierte en una tormenta eléctrica donde la fuerza y la potencia iluminan la obscuridad a fuerza de intensos relámpagos que azotan a la noche. Los instantes luminosos nos muestran lo que la cueva de nuestro interior oculta en sus paredes, golpes ruidosos que indagan sobre la conciencia y cuestionan el tiempo perdido. El demonio escondido entre las neuronas es desencadenado y una loca persecución agita al cuerpo en conflicto. La guitarra le da voz a esa guerra interna mientras la batería imita el impacto sufrido, pero la salvaje explosión no tiene marcha atrás.

Así es como "Caverna" arranca el primer disco de Tierra Tribal, al igual como inicia el En vivo en El Teatro Argentino. Su abismal riff es ideal para captar nuestra atención, pero cuando la melodía logra su implosión, sabemos que todo está perdido y tan sólo queda estar rendidos ante su colosal sonido. Bajo esta estruendosa base, la banda nos ofrece una lírica de frases sueltas que buscan reflejar lo que la mente de cada individuo guarda, pasillos al interior individual que reflejan el deseo por salir a flote desde su profundidad. 

Las cámaras de Paula Mastoria y Ana Cerelli captan a través de sus lentes los momentos en que Tierra Tribal interpretan su "Caverna" en el Teatro Argentino. La fotografía de Nicole Seoane nos muestra entre sombras a los tres responsables. Entre luces multicolores y sombras enigmáticas, el trío muestra lo que sabe hacer hasta despertarnos el deseo por colocar nuestra presencia junto con ellos, por sentir la vibración del sonido en el cuerpo y escuchar la potencia expulsada por los parlantes del local. El sangrar de la tarola, el llorar de la guitarra y el deambular del bajo nos dejan simplemente pasmados, interpelados y francamente vapuleados. Las luces del lugar se encienden en su totalidad y simplemente nos queda aplaudir a los guerreros que clavaron sus lanzas contra el individuo ensimismado.


La razón es puesta en tela de juicio, el pensamiento puesto en duda y la verdad cuestionada. Tierra Tribal escarba en los huecos del ser para interrogar por lo que hay en los abismos de la mente y de la conciencia, para mostrarnos las opciones del individuo que están ocultas en él mismo. Metáforas y palabras que bifurcan el sendero de la interpretación hacia un laberinto infinito de posibilidades que quedan encapsuladas un poderoso tema que rescata aquellos sonidos agresivos que muchos olvidaron. Afortunadamente no todo ha quedado plasmado en estas grabaciones y los caprichosos ecos nos susurran al oído que algo nuevo vendrá el próximo año. Por lo pronto, volvemos a pulsar el botón para escuchar otra vez aquel instante de la noche del 18 de junio de 2015 hecho por uno de los power trio con más futuro de la Argentina...

Foto: Nicole Seoane

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