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viernes, 2 de diciembre de 2016

The Bonnevilles : entre muertos vivientes y hard blues


Si buscamos en internet sobre Lurgan, encontraremos que es una pequeña ciudad de Irlanda del Norte que por muchos años fue reconocida por su producción textil, sobre todo de lino. Sin embargo, a partir de los años 60 el lugar comenzó a tener una mala fama debido a que formaba parte del llamado "triángulo de la muerte" junto con sus ciudades vecinas de Portadown y Craigavon, gracias a la serie de asesinatos políticos y sectarios derivados por el conflicto conocido como "The Troubles". Esta idea llevó a The Bonnevilles a componer un tema a su lugar natal, mismo que serviría de track inicial para su último disco.

A través de Alive Naturalsound Records, a mediados de 2016 fue publicado Arrow pierce my heart, un disco que fue pensado para hablar de amor, y según la banda, terminó hablando de drogas, sexo, alcohol, muertos vivientes, asesinatos y venganza. Aunque el resultado lírico no fuera el esperado, los doce temas de la placa no sólo sacuden el corazón, también el cuerpo y el alma. Bajamos la aguja sobre el vinil y el dolor, el sentimiento y la pasión se escapan por las bocinas sin remedio.


Chris McMullan en la batería y Andrew McGibbon Jr. en la guitarra y vocales nos regalan en su Arrow pierce my heart un viaje eléctrico que recupera las raíces negras del blues nacido en el delta del río Mississippi para fusionarlo con la agresividad de los grasientos sonidos del garage y del punk británico. Al escuchar cada tema, sabemos que estamos frente a una joya sonora llena de coraje y denso amor que inevitablemente nos ahogará en sus pantanosas aguas.

Bajo la escuela del nuevo hard blues construído en parejas como el de los norteamericanos The Black Keys y de los alemanes The Picturebooks, The Bonnevilles explota esa pasión tan poderosa que sólo el blues electrificado tiene en sus venas. Gracias a su sonido, han tenido la oportunidad de alternar con gente como los Left Lane Cruiser, Guadalupe Plata y James Leg, pero ahora con su último disco, todo ha sido consolidado para crear un material completo, maduro y redondo que desde ahora podemos disfrutar.


Un par de voces cantan a cappella hasta crear una atmósfera estremecedora. En sus versos se habla del repiquetear de las campanas del infierno. El eco de la guitarra delata su electricidad y nos pone en aviso de lo que vendrá, quizá un riff ahogado en efecto fuzz, quizá el golpe de una batería que marcará el ritmo hasta final. A nuestra mente llega los primeros discos de The Black Keys y el álbum debut de All Them Witches, pero los segundos corren y descubrimos un estilo propio a través de una melodía más allá del hard blues clásico y el llorar de las cuerdas con su distorsión y su gravedad más allá de lo que podríamos esperar.

"Las campanas del infierno están sonando por tí, pero no por mí... Los pequeños demonios están cantando y la muerte comienza a punzar. Me conozco a mí mismo y sé que me podría de nuevo como estandarte viendo hacia al pueblo, pero en Lurgan no hay ley. Nadie lo sabe como yo, pero no estoy de acuerdo con las 50,000 almas que vagan hacia donde los demonios temen pisar. Más de uno ha terminado muerto y ahora nadie lo echa de menos. Conocí a gente como tú e hicieron un guiso con su carne, pues dijeron que éso tenían que hacer. Abajo en el río hay un hombre muerto, el hijo de una madre, y nadie habla..."

Para contrarrestar una lírica tan cruda y tan dolorosa, The Bonnevilles presentó en septiembre de 2016 un video dirigido por Michael Mormecha a través de Dog Kannel Productions para promocionar "No law in Lurgan" como sencillo para el Arrow pierce my heart, trabajo visual que recurre a la metáfora de los muertos vivientes y los zombies al estilo de The Walking Dead y 28 days after para recordar a todos los caídos en el conflicto de Irlanda del Norte durante las últimas décadas del siglo XX.

Una pareja camina por las calles de Lurgan mientras la banda toca entre la maleza al resguardo de una fogata. De entre los árboles, la bella dama y el caballero salen de su escondite para alimentarse de sangre nueva. La pantalla se llena de color rojo hasta que Chris y Andrew se desangran frente a nosotros, mientras el fuego lo devora todo.


Aunque uno podría esperar que Arrow pierce my heart es todo dolor, venganza y melancolía, The Bonnevilles expían sus pecados al compartirnos "Eroctica Laguna Lurgana",  tema que exorciza los horrores vividos en Lurgan gracias a su sabor relajado, instrumental y despreocupado. Sin embargo, el valor que tiene el último disco de los de Irlanda del Norte es el desgarrado sentimiento impreso en cada acorde y en cada rima. "No law in Lurgan" sólo es el anzuelo para sumergirnos en el nuevo material de The Bonnevilles, pero una vez enganchados, será difícil que soltemos esta maravilla...


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