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viernes, 18 de noviembre de 2016

Spiral Shades : cómo hacer una banda virtual y no morir en el intento


La tecnología y las redes sociales tienen dos puntos de vista ambivalentes y contradictorios: por un lado está el demonio que alimenta el hedonismo de los individuos cada vez más ensimismados y por el otro está el puente que a través de sus tentáculos se alcanzan las más diversas posibilidades de comunicación que logran poner en contacto a personas sin la obligatoriedad de un encuentro físico. El mundo de la música no se encuentra excluida de esta paradoja, pues encierra al egoísta en su burbuja auditiva hasta el grado de evadir la realidad gracias a su mundo onírico creado por las salvajes notas musicales y, al mismo tiempo, rompe con las fronteras creadas por el antaño imperativo físico del disco y por la obligatoriedad de la exposición en los medios convencionales que frenaban la creatividad y la difusión del artista más allá de lo establecido comercialmente.

Esta es la historia de lo que podría ser la primera banda virtual de la historia del rock, más allá de los monitos de Gorillaz, grupo que se reduce a una imagen virtual con la presencia de los músicos sobre el escenario y en los estudios de grabación. Pero el caso de Spiral Shades va mucho más allá... separados por más de 6,000 kilómetros, con idiomas diferentes y culturas distintas, dos jóvenes crearon una agrupación la cual ha publicado ya un disco y un EP, pero que hasta el día de hoy jamás se han visto en persona y mucho menos han tocado juntos.


Khushal Bhadra y Filip Petersen coincidieron a través de un canal de YouTube que compartía música de los años setenta especializada en el incipiente heavy metal y en las semillas del doom. Bandas como Black Sabbath, Pentegram y Saint Vitus comenzaron a ser punto de encuentro entre ellos. Pláticas, recomendaciones y gustos compartidos llevaron a estos amigos "on line" a la idea de conformar un grupo con canciones originales que tuviera como fuente de inspiración a sus  bandas favoritas.

Sin embargo, existía un pequeño inconveniente; Bhadra vive en Mumbai, India y Filip en Vennesla, Noruega. El poder de las distintas herramientas de comunicación a distancia llevaron a compartir ideas, melodías, riffs y sonidos que poco a poco se convirtieron en temas completos. El método de composición del grupo fue en principio sencillo: Bhadra escribía las líricas y mostraba a Filip la línea melódica que tendrían, y a partir de dicha base, ambos comenzaban a estructurar el tema.


La pareja comenzó con el proyecto en 2012 y para 2014 tenía el material completo para su publicación, pero finalmente tuvo un segundo trabajo de mezcla y masterización realizada por Eric Oberthaler, músico y técnico norteamericano que ha trabajado para bandas del género como The Well, Electric Citizen, Mondo Drag, Sons of Huns y Slow Season. Por si fuera poco, gracias a él tuvieron el contacto para que las ediciones finales fuera editadas a través de RidingEasy Records en agosto de 2014 bajo el nombre de Hypnosis sessions.

Todos los instrumentos que se escuchan en los nueve temas del disco fueron tocados y grabados por Filip Petersen, aunque la batería fue hecha por medio de una programación creada en un software. En cambio, todas las voces fueron hechas por Khushal Bhadra. Ya con los temas terminados, el sonido fue cuidado en la producción con la intención de que lo que se escucha tuviera la fuerza y la crudeza que tenían las bandas de los setentas cuando se metían todos los integrantes a grabar en un mismo estudio al mismo momento.


La disquera lanzó en su canal de YouTube como video promocional del Hypnosis sessions una colección de gráficos con el arte del disco que acompañan la música y las letras de "Frustrations", tema inicial de la placa. Un elefante psicotrópico, un caleidoscopio en simetría y un manto estelar sirven de telón de fondo a una líricas llenas de emoción bajo la estética sonora del proto-doom de los setentas donde la mente y los sentimientos del hombre ante un mundo vacío explotan para terminar con el dolor que se guarda en el alma.

"Jamás quitaré lo vivido en esta vida que he deseado. Cargado de depresión, siempre me sonrío a mí mismo para darme un sentimiento de confianza, pero con el paso del tiempo se desvanece. Enfrento a la vergüenza y la culpa, pero quisiera regresar para cambiar el tiempo que me ha engañado. Estoy terminando con el dolor... Frustraciones de la vida que se arrastran por mi mente, estoy en este espacio vacío, en un mundo distinto al cual no pertenezco. La frustración de morir ronda en mi mente..."

¿Qué futuro puede tener una banda si jamás ha tocado y sus integrantes se encuentran a tantos kilómetros de distancia? Quizá la tecnología llegue a un punto donde podamos tener la oportunidad de ver una presentación de Spiral Shades tocando en vivo "on line" donde banda y público nos encontremos conectados en alguna sala de conciertos virtual. El desarrollo electrónico nos permite soñar en situaciones que en este momento parecen imposibles, pero hasta hace poco no imaginábamos un grupo virtual en toda la extensión de la palabra como este dúo noruego-hindú. Aquí está su material y ahora queda en nosotros escucharlo, disfrutarlo y volver a inundar nuestra mente de aquel sonido denso que marcó al rock hasta transformarlo en metal.

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