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viernes, 29 de julio de 2016

Salem's Pot : la culpa que hay en cada uno de nosotros


La noticia corrió como reguero de pólvora por las páginas electrónicas y blogs especializados: un nuevo álbum completo de Salem's Pot saldría la vente en julio de 2016. La enigmática y bizarra banda sueca presentaría a través de RidingEasy Records su segundo álbum bajo el nombre de Pronounce this!, aunque las sorpresas que existen bajo su manga son mayores de las que podríamos haber esperado.

Luego del avasallador éxito que tuvo ...Lurar ut dig pa prärien y el disco compartido junto con Windhand, las expectativas sobre la banda crecieron alrededor de aquel sonido espectral y denso hecho por cuatro tipos enmascarados. Sin embargo, la publicación del single The vampire strikes back sacudió a los que esperaban un nuevo salto hacia el abismo sonoro cercano al doom y al hard rock atmosférico de los ingleses Electric Wizard, pero dichas sospechas de cambio de dirección han sido confirmadas una vez que se ha develado el nuevo disco completo.


La entrada de un nuevo baterista y la inclusión de un tecladista ha llevado a Salem's Pot a una fuerte experimentación, mismo que ha transformado el sonido del grupo hacia un rock ácido que juega con efectos cósmicos herederos del Krautrock y con las guitarras fuzz de la psicodelia dura. Los aletargados ritmos semejantes a grilletes en los tobillos han sido sustituidos por un baile de espectros, un aquelarre que hará danzar a los demonios y a las brujas en un ritual alrededor de una fogata a la mitad de la noche. 

The vampire strikes back había mostrado a un Salem's Pot más "bailable", más rockero y más psicodélico gracias a su rímica melodía muy cercana a Deep Purple y a Hawkwind, aunque con una extraña voz que recordaba al pop lisérgico de Cesar Vidal de sus compatriotas Caesars y su one-hit-wonder "Jerk it out". Este sencillo fue una advertencia sobre las nuevas rutas que habían tomado Knate y los suyos, un camino sin retorno aparente...


El primer sencillo formal del disco se llama "Trinny takes a trip", aunque "The vampire strikes back" forma parte del álbum de seis tracks. Inspirada en una noche de insomnio que llevó al líder de la banda a vagar por las calles de alguna ciudad nórdica con la ropa travesti y el maquillaje que ahora sirve de su vestuario, esta canción se remite hacia aquella vieja frase publicitaria inglesa de los años 60's que decía "the Granny takes a trip". A forma de sátira, este viaje lisérgico nos muestra un mundo difícil, nocturno y agresivo donde encontramos ignorancia, miedo y olvido a través de colores y un ritmo francamente hipnótico.

"Trinny takes a trip" es tomarse una píldora para dejarse llevar por el conejo blanco a través de un paisaje sórdido que sólo las ciudades muestran a la mitad de la madrugada, aquella realidad olvida por la televisión y que nadie quiere mirar. Imágenes insistentes, sonidos penetrantes y atmósferas que sin lugar a dudas capturan para no permitir la huida. Un zumbido satura las bocinas y sin previo aviso una guitarra entona un riff de acordes secos que terminan por seguir el resto de la banda. Mágicos efectos, una guitarra wah y teclados nos toman por asalto hasta dejarnos desnudos en un ritmo sugestivo y narcótico que invade poco a poco las neuronas del cerebro. Las guitarras hacen un juego durante el magnético coro que nos hace recordar los ganchos logrados por Uncle Acid & the deadbeats en todos sus discos, por lo que su influencia en innegable en esta versión psicotrópica de Salem's Pot.

"Ésto es lo que está pasando y puedo ver que algo está mal. No hay nuevo qué decir, excepto que el espectáculo debe de continuar. Una brisa helada de burlas y mentiras está esparciendo ignorancia y miedo, pero nosotros estamos mirando hacia otro lado mientras la comodidad esté cerca; de cualquier forma, nos guste o no, todos somos parte de esta máquina y la situación es peor de lo que se muestra en las pantallas. En este futuro no habrá pacifista que requiera una pistola ya que habrá mucha gente en las alcantarillas apreciando desde ellas al sol. Ahora que esa brisa helada es tan grande como para derribar nuestro hogar, no es una sorpresa saber que la culpa no es de nadie más que de nosotros mismos..."

La realidad nos ha alcanzado según Salem´s Pot con su "Trinny takes a trip", apocalíptica melodía apta para que a su ritmo bailen los muertos vivientes cegados por los medios de comunicación y por su propio egoísmo ansioso de confort, negación y olvido. Los colores sonoros nos deslumbran, pero las líricas se mantienen crudas, venenosas y llenas de obscuridad. Los disfraces se han convertido en una bizarra mascarada, en una colección de seres urbanos que son cubiertos por el manto de la noche urbana. El horror y el miedo a lo desconocido ya no está en la naturaleza, en la noche, en las cuevas, en los bosques... ahora está aquí: en las calles, en los parques, en la ciudad, en la sociedad, en nosotros mismos.


El nuevo sonido que Salem's Pot presenta en su recién estrenado Pronounce this! llega a romper con lo logrado con su debut. A coloreado ácidamente su obscuridad, pero ahora la densidad y el terror está en las líricas, aquellas que voltean al creador de historias, al dueño de una imaginación fértil en miedos y atrocidades, al individuo que destruye, golpea y asesina  al otro, al ser indescriptibles que hemos llamado hombre...



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