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viernes, 10 de junio de 2016

The Blackwater Fever : hasta las profundidades de uno mismo


Una guitarra distorsionada repta sobre el pantanoso suelo, una ensoñación densa que satura la lúgubre atmósfera. Es difícil respirar bajo este aire pesado, contaminado y saturado. Paso a paso nos arrastramos hasta acercarnos a un abismo, una caída libre donde nuestra mente se derrumba sobre sí misma. No hay salida posible, no hay retorno y no existe posibilidad de salvación. ¿Acaso alguien podrá salvarnos de esta obscuridad en el alma?

The Blackwater Fever nos toma de la mano para meternos a las profundidades, nos sirve de guía para rascar en la obscuridad de nuestro interior y para mostrarnos que no hay escapatoria a nosotros mismos. Por medio de una mezcla entre garage, blues y ambiente dark, la banda originaria de Brisbane, Australia construye un rock denso de ambientes fuertes que no permite que su música pase desapercibida. 


Con un sonido nacido de las raíces del blues grasoso norteamericano, The Blackwater Fever se conformó como un dúo inspirado en el estilo y el ritmo de bandas como The White Stripes y The Black Keys. A partir de 2005, el guitarrista Shane Hicks y el baterista Rick DeMarco conformaron la banda, pero éste fue sustituído por Andrew "Lucky" Walter desde 2007. Con el tiempo, la pareja fue tomando senderos más lúgubres en su música, lo que los llevó a buscar a alguien que se hiciera cargo de los ahora necesarios tonos graves en su concepto. A partir de 2010 se integró a la banda Jed A. Walters, quien se haría cargo del bajo eléctrico y de los teclados.

En el año de 2013 fuimos testigos del lanzamiento de The depths, un disco donde los australianos terminaron de definir su sonido, un opresivo ambiente cubierto de una densa niebla que a penas nos permite observar más allá de nuestras narices. Coincidiendo con el lanzamiento de Specter at the feast de Black Rebel Motorcycle Club, este disco de The Blackwater Fever suena más a lo que nos tenían acostumbrados los norteamericanos en comparación a lo que publicaron ellos mismos. 


Una vez que las obscuras nubes se posaron sobre el blues garage, The Blackwater Fever ya no fue lo mismo. En su abismo podemos encontrar demonios, asesinos y temores. Es un paraje lleno de miedos propios, de aquellos que crean fantasmas y monstruos que persiguen, alcanzan y no sueltan. The depths es un mantra que hipnotiza, un denso sopor ahogado en whiskey y cigarro que nubla todo a su paso. Un escalofrío recorre la espalda al escuchar cualquiera de los acordes contenidos en la placa, un temblor que nos hace saber que estamos frente a un gran disco.

Para comenzar el mórbido viaje hacia nuestros propios horrores, tomamos un trago y dejamos caer la primera píldora y en nuestro interior escuchamos un arrastrado ritmo de guitarra rasposa y ahogada. Bajo el título de "Can't help yourself", bien podemos imaginarnos hacia dónde desciende este sendero. El golpe de bajo y batería remarcan los pasos a tiempo lento, grave e inseguro, aunque constante y sin miramientos. Un solo de guitarra (con slide incluído) nos sorprende por su intensidad, pero el clamor en la voz de Shane Hicks nos deja helados con su sentencia: "no puedes ayudarte a tí mismo".


Un eco que nos habla desde el fondo del vacío, un enorme rayo que ilumina momentáneamente, un estruendo que rompe el silencio, un viento frío que desnuda y cala hasta los huesos. Tres instrumentos en el colmo de la electrificación del blues que irónicamente lo regresa a sus raíces, aquella base donde el hombre se encuentra solo luchando contra sus demonios y contra el mundo.

Para acompañar nuestra imaginación, The Blackwater Fever publicó un video para "Can't help yourself". En sus imágenes podemos observar a la banda tocando entre sombras y neblina, juegos de simetría y relampagueantes luces que sólo muestran siluetas, blanco y negro que nos arrastran hasta las profundidades tan temidas, pero también anheladas.


El obscuro hard blues de The Blackwater Fever nos lleva directamente a pantanosos parajes que recuerdan los ambientes lúgubres del propio Howlin' Wolf y su sonido atmosférico hasta gente como Black Rebel Motorcycle Club (clavados en su Take them on, on you own) o a All Them Witches (repasando toda su discografía, pero retomando el sentimiento plasmado en su Our mother electricity). Sin embargo, todo quedó perdido en aquel pozo llamado The depths... Hasta el día de hoy no hemos tenido nada nuevo de la banda, salvo el lanzamiento de unos discos en vivo con presentaciones hechas ya esa un tiempo (The Tivoli Theatre del 2010 y The Heritage Hotel 2012), un cover a The Beatles por el aniversario del lanzamiento del Rubber Soul, y algunas presentaciones junto con los suecos Truckfighters. ¿Será que la entrada de Jared Tredly por "Lucky" en la batería habrá afectado al grupo? ¿será que los proyectos solistas de Shane Hicks estén opacando el proyecto de The Blackwater Fever? ¿será que The depths llegó al límite de la composición e integración sonora? ¿qué será lo que ocurra con The Blackwater Fever en el futuro?


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