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miércoles, 18 de mayo de 2016

Desert Colossus : tulipanes en la arena


Cuando buscamos información sobre Zaandam, encontramos que es una ciudad industrial de los Países Bajos, lugar donde nacieron los famosos hermanos futbolistas Koeman y que en su pasado estuvo atascado de molinos de viento, además de alcanzar la fama por su industria alrededor de las maderas finas y la caza de ballenas. Sin embargo, hoy la música nos hace regresar la mirada a este espacio holandés gracias a la explosión stoner que ha sacudido a Europa.

Tecleamos en el buscador "Desert Colossus" y los resultados arrojan un espacio arenoso que forma parte del mundo virtual de "The Legend of Zenda: Ocarina of Time" que contiene en su interior al Templo del Espíritu. Sin embargo, no deseamos entrar al universo ficticio de un videojuego, sino deseamos saber algo sobre la nueva sensación del rock desértico nacida en la tierra de los tulipanes.


Conformados a principios de 2014, Desert Colossus es una banda que busca rescatar aquel rock arenoso al estilo de Palm Desert, Califonia de Nebula, Fu Manchu y Queens of the Stone Age para fusionarlo con algunos sabores más alternativos como lo hecho por Monster Magnet, Red Fang y Black Mountain. Apenas en enero de 2016 publicaron su álbum debut, mismo que fue grabado en los Cat Studio durante 2015, y que poco a poco se ha ido filtrando en los blogs y páginas especializadas en esta línea musical.

La banda está integrada por Frank Zoomer en las vocales y guitarra, Leon van Wijk en la guitarra, Tom Collé en el bajo y Frank Fey en la batería. Desert colossus suena a lo que sería obvio: arena, carretera y viajes oníricos a través del ácido y el desvarío mental provocado por calor desértico. Ocho temas llenos de fuzz, guitarras distorsionadas y composiciones cavernosas que atascan las bocinas de potencia sonora y las neuronas de recuerdos de aquel rock stoner fumado y/o lleno de pastillas.


Para demostrar lo escrito hasta aquí, compartimos la canción que abre el disco... Los primeros dos minutos y treinta y cinco segundos del álbum son un viejo V8 corriendo constante, monótono y potente sobre una carretera abandonada a la mitad del desierto. La batería marca el acelerado ritmo, un bajo ahogado en fuzz decide la insistente melodía y las guitarras cortan el plano con algunos relampagueantes detalles que logran erizar la piel. Como si hubiera espacio en tan pequeño y colosal tema, una diminuta grieta le da lugar al bajo para que, abandonado a su suerte, sature el horizonte sonoro y abra paso a unos extraños e hipnotizantes cantos que logran perdernos junto con la inmensidad del desierto. En pocas palabras, "Golfshoes" es agarrar a mordidas un peyote y dejar que la mente vuele sin control...


Por si fuera poco el golpe de insolación recibido por este poderoso disco, la banda no nos permite asimilar su debut y sin aviso nos aplica otra cachetada en la mejilla. Desert Colossus se encuentra grabando ya lo que será su segundo disco, hecho que compartieron en su página de Facebook. Con lo ofrecido en el primer disco y con los instantes escuchado sobre el siguiente, lo que podemos asegurar es que estos tulipanes tienen un lugar asegurado dentro de la escena desértica del stoner, y que de seguir los pasos correctos, se podrían convertir en una referencia segura sobre la nueva tormenta de arena que nos ha azotado desde hace algún tiempo. Atentos, señores...

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