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miércoles, 13 de abril de 2016

Witchwood : un viaje en el tiempo entre teclados y flautas


La ola vintage ha inundado el mundo. El tsunami retro se ha llevado consigo todo lo que ha encontrado a su paso. Italia no ha sido la excepción, y desde hace algunos años nos ha regalado espléndidos ejemplares: el hard rock lleno de fuzz de Black Rainbow y su hijo bastado Killer Boogie, el power blues de Ape Skull o el intento de doom ácido de Psychedelic Witchcraft. Hoy encontramos en las playas sonoras lo que podría ser un mensaje en una botella, un intento por recuperar esos sonidos progresivos que también formaron parte de los años setentas, un viaje en el tiempo... damas y caballeros, con ustedes Witchwood.

Nacidos de las cenizas de Buttered Bacon Biscuits, una banda de culto con sonidos retros que en su momento tuvo la oportunidad de  abrir algunas presentaciones para Uriah Hepp y Jethro Tull. Con la idea de rescatar el sonido de ambas bandas y fusionarlas, el vocalista y guitarrista Ricardo "Ricky" Dal Pane, el baterista Andrea "Andy" Palli y el tecladista Stefano "Steve"Olivi se dieron a la tarea a principios de 2014 de formar un nuevo grupo y seguir así el camino ya iniciado.


Uno de los elementos que se convirtieron como fundamentales dentro de la escena progresiva europea a principios de los setentas fue la flauta transversal. Como si fueran hijos del mismísimo Pan, los soplos de gente como Ian Anderson de Jethro Tull, Thjis Van Leer de Focus o Mauro Pagani de Premiata Forneria Marconi, eran referente obligado de aquel hard rock de tintes psicodélicos inspirado en la música clásica y barroca, esa que dotaba de múltiples colores al espectro musical y requería de una gran capacidad técnica para su interpretación. Fue así que para este nuevo proyecto se integró Samuele "Sam" Tesori, músico que aportararía con aires progresivos a la fuerte base rockera de la nueva banda en gestación.

Finalmente, para obtener una fuerte base, al grupo se unió Luca "Celo" Celotti, bajista de gran presencia que con sus figuras logró dar soporte a la imaginación de un teclado atmosférico y una mágica flauta; instrumentos que tomados de la mano buscaban hacer despegar al oyente del suelo y realizar un místico viaje de variados paisajes. Para finalizar el hechizo, era necesario un nombre,  un elemento que los identificara y les llenara de poder; por lo que estos chicos de Forli, encontraron en Witchwood el concepto ideal que reunía fantasía, misterio y energía en una sola palabra.


Muchas bandas de rock progresivo tienen en la guitarra eléctrica al cómplice ideal para el desarrollo de la imaginación musical que construye melodías. Al recuerdo nos llegan los nombres de Martin Barre (Jethro Tull), Robert Fripp (King Crimson) o Jan Akkerman (Focus), aunque para el caso de Witchwood encontramos un problema. La banda italiana no ha tenido mucha suerte para encontrar una guitarra líder: al principio todo estaba a cargo de "Ricky", algunas voces sugieren que durante la grabación de su álbum debut participó Alessandro Celli (quien fuera compañero de los fundadores de  Witchwood en Buttered Bacon Biscuits), a finales de 2014 se integró a la banda el zurdo Davide Mosca, pero a mediados de 2015 fue sustituido por Antonio "Woody" Stella.


Witchwood publicó en mayo de 2015 su álbum debut bajo el título de Litanies from the woods a través de Jolly Roger Records, disco grabado los Emily Road Studios. La placa es una mezcla de hard rock setentero y aquel primer rock progresivo, un encuentro entre Camel, Jethro Tull o el Sirio 2222 de sus paisanos Il Balleto di Bronzo y la fuerza eléctrica llena de teclados de Uriah Heep, Deep Purple o Led Zeppelin.

El único corte de promoción del disco es "A place for the sun", melodía que enmarca perfectamente las influencias del grupo y nos muestra su calidad interpretativa. Profundos y atmosféricos teclados Hammond abren un portal hacia una antigua dimensión, mientras una guitarra eléctrica y una flauta transversal se baten a duelo en una rebuscada y juguetona figura que inmediatamente nos roba la atención. El ritmo de rock pegajoso nos ahoga esa ansiedad por una buena dosis de viejo rock, pero la banda no se queda ahí: cambios de ritmo, coros mágicos que transportan a misteriosas moradas, escalas musicales que suben y bajan en toboganes psicodélicos, y solos de guitarra, órgano y flauta que demuestran la habilidad de sus ejecutantes.


"A place for the sun" fue presentada en forma de video en marzo de 2015, trabajo realizado por Andrea "J" Ceroni con apoyo de "Steve" Olivi, tecladista de la banda. En sus imágenes podemos observar a Witchwood tocando en alguna cueva o gruta olvidada mientras una misteriosa mujer de capa roja que toma el lugar de la madre naturaleza y su mágico poder. Aunque la idea del video podría resultar interesante, todo queda reducido a ver al explayándose en su capacidad interpretativa, en un afán de no distraer nuestra atención  lejos de lo que sonoramente nos ofrecen los italianos.


Para poder llegar a lo que escuchamos en Litanies from the woods, Witchwood tuvo un largo trabajo de composición y grabación en estudio de tres años, tiempo que fue empleado en la construcción del sonido de la banda para que ésta tuviera un estilo propio más allá de sus claras influencias. "Ricky" Dal Pane, compositor y vocal de la banda, ha anunciado que durante este 2016 tendremos nuevas noticias de Witchwood (quizá la publicación de un EP con algunas nuevas rolas), pero por lo pronto, presentamos esta primera bocanada que no decepciona a los amantes del viejo rock lleno de virtuosismo y calidad sonora.





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