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jueves, 7 de abril de 2016

La historia tras la primera vuelta al sol


Un día como hoy, pero de hace un año, decidí comenzar una aventura literaria y musical, una afrenta conmigo mismo y los fantasmas de la redacción luego de años reducidos a trabajos administrativos de oficina y el abandono a mi pasión profesional por la comunicación. Un temblor en la tierra había abierto una grieta en el suelo, un abismo se postraba ante mis pies y ahora tenía en mis manos la posibilidad de sumergirme en él para explorarlo y mostrarle al mundo un poco de todo lo que mi mente puede experimenta con la fuerza del rock. 

El 7 de abril de 2015 queda en la memoria como la fecha en que inicia un viaje hacia el interior de mis neuronas en búsqueda de las palabras perdidas que en algún momento tuvieron coherencia y el poder de expresar ideas claras y concisas con la intención de construir puentes de dialogo y comprensión. Ponemos la cinta en el autostereo y dejamos que el soundtrack fluya por las trompas de Eustaquio hasta que cada célula del cuerpo quedan irremediablemente inundadas por acordes que despiertan las más varias sensaciones. 


Lo que un día surgió como un simple ejercicio literario que rescatara a su autor del limbo de la escritura y su enclaustrado deleite musical, Earthquaker se transformó en un foro para difundir la obra de diferentes músicos en distintas partes del planeta, un pretexto para volver a platicar con viejos amigos o para conocer a los integrantes de las bandas más allá de la barrera del idioma, un motivo para seguir despertando en la mañana, bucear en los océanos de internet y mostrar al universo lo maravilloso que es el rock y que, a pesar de lo que se podría contrariar, el día de hoy hay gente buscando la forma de mover sentimientos a través de la música.

¿Pero quién carajos es Earthquaker?

Un amante del rock pop de los años sesentas que dejó su vida en la radiodifusión y una amante del hard rock psicodélico que dejó su vida en la enseñanza de la historia, engendraron a un pelirrojo infante que a la postre se convirtió en un amante del rock que dejó su vida para conectar la vieja consola Stromberg-Carlson de sus padres para descargar sobre el girante vinil una aguja que pudiera explotar en las bocinas alguna de los cientos de posibilidades que guardaba la discoteca familiar. 


Acompañado de una pequeña guitarra de madera, aquel niño pasaba las horas enteras escuchando las reliquias que en su casa podía encontrar. Perdido entre los one-hit-wonder editados en 45 rpm. y discografías enteras en LP, las pequeñas manos de ese incipiente músico buscaba emular los sonidos que le hacían vibrar sin una explicación racional. Los amaneceres de los fines de semana con el Closer to home de Gran Funk Railroad y el Pictures at an exhibition de ELP o las tardes veraniegas en los jardines con los cassettes a través del reproductor portátil con la selección paterna de canciones sueltas de The Byrds, The Beatles o The Shadows,  a la larga se convirtieron en las semillas que formaron el bagaje musical.

Los años fueron pasando hasta que aquel pequeño se transformó en un tímido adolescente. Pasando tardes enteras en su cuarto con su guitarra escuchando alguna de tres opciones radiales que trasmitían el grunge y el naciente movimiento de rock alternativo, encontró el medio ideal para poder explotar sus temores, sus frustraciones y sus deseos. Sin posibilidades de adquirir la nueva música que escuchaba en la radio, se obligó a mejorar su poder con el instrumento hasta adquirir la capacidad de sacar "melodías de oído" y ofrecerle a sus compañeros de escuela enseñar los acordes a cambio del préstamo de las cintas y los recién estrenados discos compactos.



A la vez, la lectura y las buenas enseñanzas escolares fueron moldeando su capacidad de escritura, encontrando en los románticos de principios del siglo XIX su estilo de descripción llena de adjetivos y pasión por la observación. Borrados tras borrador, ensayo tras ensayo, el joven fue construyendo su forma de expresión hasta alcanzar un desarrollo propio de sus ideas del cual que se podía sentir orgulloso. Afinado el oído y ejercitada la pluma, el bohemio logró regresar al mundo colectivo lleno de pasión, energía y crítica que lo llevó a reunirse con el más diverso universo de personas de distintas formas de pensamiento, con las cuales logró alimentarse hasta saciar su hambre de conocimiento. Incrustado en el pequeño panorama de músico amateur de bares sedientos de covers bien hechos y el ambiente globalizado que las redes tendidas por Internet había logrado, el bohemio tenía en las manos todo lo necesario para aventarse a su propio abismo para compartirlo con los demás. Quizá sólo faltaba un empujón...

Victorias y numeralias

Para la época de la inmediatez y el posmodernismo adorador del yo, hablar de un blog que logre más de 5,600 visitas en un año es un verdadero logro. Decir que esto se logró en un blog que habla sobre aquel rock denso que difícilmente encuentra un espacio en los medios convencionales, es algo que vale la pena resaltar, Pero si a ello le sumamos que estos textos están escritos en español desde un país que ha dado la espalda completamente ha este tipo de música, se podría decir que el esfuerzo ha sido titánico.

Aprovechando los escasos momentos que la vida en pareja, el mundo laboral y el gusto por formar parte de varias bandas amateurs de covers y música propia me han dejado, Earthquaker ha publicado 127 entradas en su blog, ha creado una página de Facebook para su promoción y comenzó a compartir listas de reproducción como lo que ofrece Spotify. Rascando en cada rincón que la gran red de comunicación contiene, el blog se da a la tarea a escuchar nuevas propuestas de todo el planeta, a investigar aquellos datos curiosos o interesantes sobre las bandas, a navegar sobre los mares de las noticias publicadas para encontrar algo nuevo, a traducir las líricas de las canciones presentadas para hacer llegar a más oídos las historias musicales que compartimos, a dar una opinión fundamentada sobre lo que se ha convertido en nuestra pasión.


El primer objetivo que fue recuperar el hábito de la escritura ha sido alcanzado plenamente, quizá el estilo y la calidad requieren mayor tiempo y esfuerzo para adquirirlos. Sin embargo, Earthquaker ha logrado mucho más de lo que se hubiera imaginado cuando lanzó su primera publicación: personas de distintas partes del mundo entran regularmente al blog, las bandas reseñadas en la página comparten las entradas en sus perfiles de Facebook, se ha comenzado a establecer redes de contactos y a romper las barreras del lenguaje para que los grupos puedan presentarse en vivo en distintos foros, y poco a poco las propias bandas comienza a acercarse para que este medio escriba sobre ellos y sus propuestas.

Finalmente, podemos resumir lo que ha sido Earthquaker durante un año en su intento por acercar a la gente con el hard rock, la psicodelia, el stoner, el doom, el vintage  y la psicodelia:

* 81 canciones
* 27 reseñas de álbumes / review
* 17 covers o versiones hechas a canciones clásicas
* 2 obituarios / requiem


Agradecimientos 

Earthquaker no se ha logrado exclusivamente por la investigación y escritura de su autor, el terremoto ha sido construido (voluntaria e involuntariamente) por muchísimas personas que sin sus comentarios, ánimos y reclamaciones sería imposible crear. Es por ello que se hace necesario mencionar (en medida de lo posible) a quienes han colocado su granito de arena en esta playa sonora.

a) A todos aquellos que con su lectura constante, crítica y abierta han formado una base fuerte de seguidores del blog, especialmente a: Odeen Rocha (poeta barbado y maldito que me empujó al barranco de la escritura para salvar mi honor como comunicólogo, amante de aquella vida libre y ácida que la generación beat nos enseñó); Juan Carlos "Clandestino" (colega y "carnal" que con sus observaciones me ha hecho mejorar en esta difícil tarea de la escritura, un hambriento musical ávido de encontrar fuentes que sacien su sed); Pinky, Juan, Meme, Iván y Mosh (pandilla de viejos agrios y nefastos que con su ácida crítica me obligan a buscar mejores recomendaciones musicales); a Carlos Esteban Vite (bohemio y melómano incurable que tiene el don de la pluma fácil y las ideas directas y sarcásticas más exactas); a Leticia "Belquia" Ignacio (compañera y cómplice por el gusto irremediable por Led Zeppelin con quien hemos dejado proyectos en el tintero, bajista llena de luz y creación; mujer de quien tomo prestada la idea de "dar vueltas al sol");  a Darío Sánchez (otro colega y querido amigo que de él sólo he recibido gran palabras que agradezco con humildad); y a Gabriela Martin y Benjamín Martínez (amigos que el destino nos llevó a compartir un gusto coincidente por la lectura y la música... y que me deben mis clases de redacción y composición literaria).

b) A todo aquellos con los que he tenido la oportunidad de compartir los escenarios y difícil vida del músico amateur en un país sin cultura musical y negada de rock con calidad: Edgar Téllez, Andrés Hernández, Évelin Lomelí, Victor Hugo Castro, Carlos Andrés "Scooby" Aguilar, Jorge "la lata" Castro, Rodrigo Garza, Rodrigo Gutierrez, Alex Cervantes, Ariel Carranza (quien hizo el logo para el blog que ahora mismo estrenamos), John Frankester, Atlet Destroyer, Victor Carlos y John Delirium.


c) A esas bandas que nos compartieron en sus perfiles, que dieron un "like" a las publicaciones en Facebook y que nos regalaron hermosas palabras sobre los textos que escribí a partir de su música, especialmente: a Brutus, Desert Suns, Firelord, Muddy Brothers, My Home on Trees, Lewis and the Strange Magics, The Mothercrow, Wolvespirt, Out of Space, Forgotten Gods, Barbarian Overlords, Ouf of the Earth y a Those Furious Flames; a Mumu y El Negro desde Brasil por escribirnos y establecer puentes de comunicación que finalmente los llevó a presentarse por primera vez en Argentina por medio de mis amigos Nico y Natalia de la agencia musical Cuatro 33; a los mexicanos Ladymen, Sementales Salvajes, Apolo y Zef Vega de Maligno por sus palabras y el deseo de hacer buenas cosas llenas de rock en este país.

d) Y primordialmente, a mi esposa, quien me llena de vida y amor para afrontar este mundo lleno de penurias, sufrimientos y envidias, quien me soporta todos los días con el volumen a toda potencia, quien se "chuta" gran parte de las historia, anécdotas y leyendas que terminan siendo parte del blog, y quien con su simple sonrisa sé que estoy en el camino correcto.

Trivias

¿De dónde surge la calavera que da imagen al perfil de Earthquaker en su perfil de Facebook? El ícono fue sacado del cofre del Chevrolet Nova SS 1970 de la película Death Proof de Quentin Tarantino, aquel "muscle car" que conduce Kurt Russell con el que provoca accidentes mortales en olvidadas carreteras.

¿De dónde surge el nombre de Earthquaker? Buscando un nombre que dotada de identidad al blog, llegó a mi recuerdo el primer sencillo del disco Earth rocker de los norteamericanos Clutch, una melodía llena de poder e intensidad que sacudía el propio centro del planeta. Ello me llevó a imaginar que la música de la cual habla el blog tiene la intensión de agitar los sentimientos, de explotar las neuronas y de romper con lo establecido, así que la idea de un "creador" sismos podría encapsular el concepto de un promotor de rock fuerte que lograra mover la tierra de quienes se animaran a leer los textos y escucharan las propuestas musicales.


Más allá de otros usos que he encontrado con el tiempo de la palabra Earthquaker, este es mi significado y su objetivo, este es el motivo por el cual seguirá escribiendo, esta es la razón por la cual seguirá creciendo y haciendo llegar música a sus oídos... Gracias a tod@s!!!!




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