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lunes, 28 de marzo de 2016

Windhand : un canto femenino desde el abismo


Un lamento se escucha desde lo lejos, un clamor de mujer que llega desde el más allá: "Yo lo sé, el abismo no es una condena. Me encamino hacia otra luna para hacer algo bueno por mí..." Miramos hacia todos lados y la negra noche no nos permite descubrir el origen de esa voz. Todo se torna lúgubre y denso, como si la muerte se acercara paso a paso sin escapatoria. Quizá sea el momento para la resignación...

Ante el calor del fuego que nos separa del manto nocturno, una guitarra se abre paso de manera reptante, cansada y aletargada. Sus notas desbaratadas sirven de anuncio para dar la bienvenida a la dama que nos habla desde su cripta. Con el deseo de salir de su urna, la misteriosa mujer nos tiende la mano para invitarnos a un mórbido viaje hacia lo desconocido, hacia aquello que tememos, hacia la nada.


Esto es lo que nos ofrece "Two urns", tema con el que abre el Grief's infernal flower, tercer disco de la banda norteamericana Windhand que fue presentado en septiembre de 2015 a través de Relapse Records. Este disco es la confirmación sonora para los de Richmond, Virginia, ya que en esta placa podemos escuchar la densidad sónica que busca golpear con nuestra alma para sacudirla y enfrentarla con la muerte, la obscuridad y lo desconocido.

Las pesadas y distorsionadas notas de Windhand recrean una lúgubre atmósfera que es difícil atravesar, un sendero sin luz donde la voz de Dorthia Cottrell entona suaves melodías que embelesan, pero como si fuera una dulce sirena, nos arrastra hacia un abismo de perdición. Las guitarras eléctricas se levantan del suelo para no permitir el paso, un monstruo sonoro de dos cabezas en manos de Asechiah Bogdan y Garret Morris. La cruda batería Ryan Wolfe no deja de golpear como si se trataran de insistentes llamados de ultratumba, mientras el bajo del recién incluido Parker Chandler termina de sumergir en el pantano toda la obra.


"Two urns" fue el primer sencillo del disco, un crudo canto desde las profundidades que insiste en salir, en hacerse escuchar y obscurecer la vida. Un pesado manto aletarga los pasos e inmoviliza de temor y duda a todo aquel que escucha la melodía. Las guitarras ahogadas en distorsiones stoners pero amarradas en ritmos pasmados herederos del doom metal, nos llevan al recuerdo de la pesadumbre que construye Electric Wizard.

Sin embargo, la voz de Dorthia Cottrell nos va arrastrando en un coro siniestro que sale de su cripta para cantarnos hasta el oído, logrando sobrecogernos hasta erizar la piel. Las agudas voces traen a la memoria a Uncle Acid & the deadbeats, pero la vocalista de Windhand logra establecer su estilo propio gracias a su tétrica dulzura, un fantasmal sonido que brota de las paredes que levantan las cuerdas de la banda, un suave aullido en medio de la nada.



Para la promoción de este sencillo, Windhand lanzó un video realizado por John Nunn y Mikael Simpson. En sus imágenes podemos observar una tétrica historia de una vidente, que al echar las cartas sobre la mesa, siente el terror y la muerte en una noche de Halloween. Con tan sólo la luna como testigo, un misterioso auto recorre las calles con cuatro chicos disfrazados, mismos que buscan crear miedo a través de la violencia. En su camino se encuentran con otros cuatro chicos que andan en bicicleta y disfrutan de un inocente jardín, pero sin saberlo, se convierten en las próximas víctimas. La persecución termina con los jóvenes arrodillados a la mitad de la calle por sus captores. La historia da un vuelco, sin embargo, la muerte termina siendo la ganadora de cualquier forma.


Como si se tratara de una vieja película de horror, el video fue promocionado con la publicación de tres carteles hechos por tres jóvenes diseñadores creadores de distintas portadas como Joshua M. Wilkinson,  Kelsey Goessman y Paul Biundo; en los cuales podemos hacernos una idea de la espeluznante trama que contiene el pequeño filme ideal para una noche de brujas. 


Windhand ya no es una promesa dentro del doom más denso, hoy es un proyecto definido con un sonido propio que ha terminado de establecerse gracias al Grief's infernal flower. Gracias a su calidad, la banda ha compartido escenario con gente como The Sword, All them witches, Sleep, Dead Meadow, Mount Salem o Jex Thoth. Asimismo, como adelanto a su último disco, lanzaron un "split" junto con los suecos Salem's Pot, motivo por el cual el grupo a empezado a sonar en Europa. Ahora es momento de sentarse y permitir que el aterrador y envolvente sonido de Windhand nos cobije con su obscuro manto, ese que logra despertar sensaciones y desentierra al alma de sus penumbras. 


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