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miércoles, 16 de marzo de 2016

Seremonia : entre los prejuicios del rock y la mujer


Desde que el rock nació, las creencias y las negras leyendas se posaron sobre él. Vicios, demonios, sexo y muerte nublaron su horizonte gracias a su asociación con la rebeldía y su cercanía con la juventud. La búsqueda de la libertad y el rompimiento de las reglas establecidas hicieron de este género musical algo mal visto y de origen diabólico. Si a esta ecuación le sumamos el hermoso elemento llamado "mujer", todo se torna maldito. 

Lo femenino visto como símbolo del pecado y la perdición, no podía estar lejos del rock. La tentación llegó de la mano de la mujer, ella es la culpable de que no gocemos del paraíso y estemos en eterno sufrimiento en este plano de la realidad. Si la música puede convertirse en un medio para la liberación del dolor (aquel castigo eterno impuesto por Dios), quizá en manos de la mujer podría convertirse en otra mala jugada de Satanás. El rock, como hijo bastardo del blues, conllevó en su electrificación el rompimiento con lo natural, con lo otorgado y con lo sagrado. Mujer y rock conllevan la obscuridad, la maldad y lo prohibido.


Estas ideas fueron utilizadas por Seremonia para componer su primer sencillo, el cual fue presentado en julio de 2012 y que formó parte del álbum debut de la banda, al poco tiempo publicado. "Rock 'n rollin maailma" es una afrenta a la sociedad y su paradigma, una crítica a los prejuicios, un canto hecho por una mujer, un sacrificio a Lucifer donde el rock es el vehículo ideal, un himno lleno de maldad, vicio y obscuridad.

Seremonia una banda originaria de Finlandia que utiliza la acidez psicodelia sesentera, el hard rock setentero de sabor doom y las ideas musicales del metal y rock progresivo escandinavo. Cantando en su idioma natal, este grupo nos sumerge en el obscuro mundo de lo prohibido, en un abismo de lamentos y sacrificios que no hacen otra cosa más que retar lo establecido y romper las reglas de la moral. 


Música hipnótica de guitarras fuzz y notas de bajo penetrantes que nos traen al recuerdo a viejas bandas garage como The Sonics o Los Peyotes, pero a diferencia de los ritmos frenéticos de dichas bandas, la velocidad baja hasta lúgubres paisajes sonoros que buscan refugio en la eterna obscuridad de la noche. Tétricas voces femeninas entonan melodías como si un coro de monjas satánicas recitaran oraciones y cantos malditos. Almas en abandono que con furia reclaman su lugar, cuerpos que sin miedo se entregan a lo desconocido en una danza demoníaca de reto y desenfreno.


Noora Federley lidera el conjunto de voces endemoniadas, que como maestra de ceremonias, controla y dicta las oraciones sobre las melodías construidas por su esposo Ville Pirinen en la guitarra, Erno Taipale en la batería y Ilkka Vekka en la batería. Para su primer disco, contaron con el trabajo de ingeniería de sonido y mezcla de Teemu Markula, quien terminó integrándose al grupo como segunda guitarra y teclados. 


"Sabbath, Deep Purple y Led Zeppelin se escuchan entre humo, pastillas y vino barato. La música y el vicio se convierten en una puerta de emergencia contra el conflicto, la familia y las reglas. La fe y la esperanza se ha perdido, no hay salvación. ¿Cuál será nuestra última morada: el manicomio o el cementerio? Todo tiene un lado obscuro y este es el momento de enfrentarlo. Lucifer necesita un sacrificio mayor, y ante un pentagrama pintado en las paredes, se ofrece finalmente el alma. El círculo se cierra: rock n' roll, drogas, crimen y muerte". 

Como parte de la promoción de la banda, se lanzó el video de "Rock 'n rollin maailma" dirigido por Sami Sänpäkkilä, mismo que busca contar una historia muy cercana a las líricas de la rola. Una joven coloca un disco de 45 rpm. y en las bocinas se escuchan las guitarras ahogadas en fuzz. El alcohol entra en el cuerpo de la menor y el éxtasis por la música se hace presente. Una segura discusión con sus padres motiva el escape de su casa para buscar la experimentación y la satisfacción del morbo. Un extraño joven invita a la chica a un ritual, donde los miembros de Seremonia desean entregarla como sacrificio al maligno. Ella logra huir, pero su destino está escrito.


Gracias a su primer disco, Seremonia ha logrado hacerse de un lugar dentro de la escena escandinava, lugar donde se ha librado de la tentación de cantar en inglés, pero que a la vez no le ha permitido su difusión en otras partes del mundo. Con la presentación de Ihminen en 2013 y Kritalliarkki en 2015, todos por medio de Svart Records, la banda ha consolidado su estilo hasta ser la más importante de su género en Finlandia, llevándolos a compartir escenario con gente como los suecos Witchcraft. Psicodelia y doom por medio de una voz de mujer se escuchan tentadores, quizá sólo nos falte romper el miedo que produce la barrera del idioma para disfrutar en plenitud esta cachetada a lo establecido y convencional.


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