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viernes, 4 de marzo de 2016

Electric Citizen : una mujer que nos deja años luz atrás


Una misteriosa sombra entre reflejos de acidez psicodélica nos recibe con los brazos abiertos. La femenina figura nos invita a cruzar el umbral hacia un mundo desconocido, un lugar oculto que la duda y la curiosidad nos incita a dar el paso hacia adelante. Enamorados y llenos de incertidumbre, caemos irremediablemente en las redes del deseo sin saber a bien qué será lo que encontraremos.

Esta es la portada de Sateen,  álbum debut de Electric Citizen. La imagen nos impacta e impacientemente nos hace bajar la aguja sobre el vinil. ¿Acaso estamos a principios de los años setentas? Regresamos la mirada al calendario y éste nos cachetea con la fecha verdadera: junio de 2014. Será mejor poner play para saber qué nos depara este disco.


Las primeras notas se dejan escuchar y sin lugar a dudas sabremos hacia donde nos llevará este camino. Una combinación entre vieja psicodelia americana y hard rock británico nos trae el recuerdo de antiguas bandas que en poco tiempo moldearon lo que los medios bautizaron como Occult Rock, Doom y Heavy psych. Las notas se dejan escuchar y los recuerdos corren para abrazar a Black Sabbath y a Pentagram, pero las voces entonan su melodía y todo cambia de dirección hacia la belleza de Jinx Dawson de Coven y Mariska Veres de Shocking Blue.

Esta fórmula no es nueva en este siglo... Alia O'Brien de Blood Ceremony o Jillian Taylor de Ruby the Hatchet ya habían abierto la brecha para varias bandas que buscaban hacer un rock obscuro y energético donde una mujer llevara el control de la imagen y la voz. Sin embargo, más allá del cliché de la chica enfundada en cuero negro y hard rock, Electric Citizen logró con su primer disco hacer una colección de temas que fueran infecciosos y terminaran creando una identidad propia.


Entre amplificadores Orange y Ampeg, la banda de Ohio buscó tener un sonido vintage muy cercano al de Black Sabbath, donde los riffs de guitarra marcaran los temas, el bajo atascara de notas graves las bocinas en plena competencia lírica y la batería golpeara sin cesar. Si ha esto le sumamos ese sabor ácido del "hipismo" californiano de bellas mujeres cantando temas obscuros, la ecuación termina siendo sinceramente adictiva.

Conformados a partir del matrimonio Dolan, Ross en la guitarra y Laura en las vocales y letras, Electric Citizen se suma a la pléyade retro de grupos que nos hacen regresar en los recuerdos de aquellas bandas que buscaron crear fuertes rolas a partir de su fuerza bruta. Para ello, el grupo se complementó con Nate Wagner en la batería y Nick Vogelphol en el bajo eléctrico, con quienes se metieron al "The Diamonds Studio" para grabar su debut bajo las órdenes de Brian Olive (productor e ingeniero de sonido que ha trabajado con The Greenhornes, Dr. John y Dan Auerbach de The Black Keys).


Como sencillo del Sateen, se decidió lanzar "Light years beyond", una melodía de riendas sueltas donde la guitarra de Ross Dolan dirige un ejercito de acordes marcados y entrecortados. El bajo serpentea sobre su brazo con la intención de alcanzar el ritmo marcado, logrando darle un robusto cuerpo a la canción hasta llenarla de profundidad. Por si fuera poco, Nate Wagner nos truena los oídos en una demostración de fuerza a través del incesante golpeteo de sus platillos mientras una extraña dulzura nos hipnotiza gracias a la voz de Laura Dolan, misma que fue trabajada en el estudio por medio de varias grabaciones superpuestas. Para terminar de coronar este tesoro vintage, Ross nos regala un solo de guitarra totalmente bajo la escuela de Tony Iommi, no sólo en su estructura y estilo, sino hasta en el uso de las "guitarras siamesas", un proceso de grabación de "double track" donde dos guitarras hacen la misma figura, que en un momento inesperado, se separan tomando rutas distintas cada una hasta que finalmente se vuelven a encontrar.

Laura Dolan nos habla en "Light years beyond" de la opresión que sufre la mujer, aquella que considera a este género como el "sexo débil" y que lo desea "dejar atrás". Sin embargo, aquel viejo concepto ha sido derrotado, ha quedado atrás entre los escombros del pasado. Ahora, la mujer se encuentra libre, está a años luz de aquel lastre que cargó a través de demasiados siglos. Liberada su mente y su alma, nada ni nadie podrá detenerla en la búsqueda sus deseos y sus sueños.


Para la promoción del disco, la disquera Riding Easy Records editó como single en mayo de 2014 esta rola acompañada de ""Ghost of me" como Lado B. Así como Sateen, este sencillo cuenta con el trabajo de imagen del fotógrafo Neil Krug, artista que ha trabajado con artistas tan diversos como Scissor Sisters, Mini Mansions, Lana del Rey, My Morning Jacket o The Horrors. A diferencia de la mística portada del álbum debut, para este trabajo Krug nos muestra una mujer arrodillada ante un espejo de agua mientras su cabeza arde; una intrigante escena que sobresalta  a quien la mira y rompe con lo que nos ofrece la propia canción.


Finalmente, y para completar la difusión del corte, Electric Citizen dejó en las manos de David S. Brodsky y su "MyGoodEye: Music Visual" la elaboración de un video, gracias a lo hecho por el director con gente como Clutch, Papa Roach y Red Fang. En este trabajo visual podemos ver a la banda en un pleno tributo al viejo video promocional de Black Sabbath interpretando "Paranoid" , donde el grupo toca en un escenario oval mientras diversas imágenes multicolores psicodélicas nos deslumbran. El plus que podemos encontrar en la versión de "Light years beyond" es el uso de la silueta obscura de Laura Dolan atravesando la pantalla, el juego de imágenes superpuestas, el exceso de luces kaleidoscópicas, la caída cósmica a través de un "agujero de gusano" y la insistente sexualidad de la vocalista enfundada en látex negro. 


Gracias a Sateen, Electric Citizen tuvo la oportunidad de ser banda abridora para Fu Manchu, Wolfmother y los mismísimos Pentagram, lo que nos habla del reconocimiento por su producción. Quizá lo que podemos criticar es la calidad de la banda en vivo, ya que más allá de la potencia musical que no demerita en nada lo que se escucha en el disco, la voz de Laura Dolan nos queda a deber. Está por de más decir que es imposible reproducir en vivo el coro de voces que escuchamos en todas las canciones de la banda, sin embargo, el grupo y su ingeniero de sonido le han apostado por filtrar la voz de su "female-fronted" a través de un marcado reverb que demerita su potencia vocal. 

Tras los buenos comentarios del trabajo de estudio de la banda y las críticas sobre sus presentaciones en vivo, Electric Citizen se ha reestructurado: Nick Volgelphol ha dejado su puesto como bajista y ha sido sustituido por Randy Proctor, el look de "femme fatal" que porta Laura Dolan cambió del de motociclista por uno ochentero que recuerda a Debbie Harry en sus tiempos con Blondie, y la grabación de una nueva producción discográfica. Así que para el 13 de mayo de 2016  tendremos en las manos el segundo disco de Electric Citizen bajo el título de Higher time, mismo que nos despejará las dudas que nublan en este momento a uno de los mejores prospectos del occult rock y el vintage de voces femeninas.


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