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viernes, 6 de noviembre de 2015

Vista Chino : el ave fénix que alguna vez se llamó Kyuss


El deseo de todo fanático es ver a su banda favorita sobre un escenario. Si aquel grupo se ha desintegrado, el anhelo consiste en verlo reunido nuevamente; pero si no se tuvo la oportunidad de disfrutarlos en su momento (ya sea por la edad, la falta de dinero o por otra razón), tener la posibilidad de estar cerca de aquellos músicos que se admira se convierte en un sueño hecho realidad. Sin embargo, las aspiraciones pueden venirse abajo cuando los que fueron los integrantes de esa banda no logran dejar a un lado sus diferencias, dejando a un lado los proyectos, las presentaciones y, en última instancia (aunque debería ser una de las primeras) a sus seguidores.

Tras la ruptura de Kyuss en 1995, una legión de fans esperó por muchos años el retorno a los escenarios de la banda que se convirtió en la insignia del desert rock y de lo que muchos llamarían stoner. Por si fuera poco, con la escuela sonora que dejó la banda, muchos grupos se formaron con la intención de seguir sus pasos hasta construir una identidad, que para algunos,  hasta se convirtió en un género.

Cuando se anunció el cartel para el festival Roadburn de 2010, la sorpresa fue grata: el vocalista de Kyuss, John García, realizaría una presentación exclusivamente con rolas de la banda que lo dio a conocer en el medio musical. Tras el éxito del concierto, García decide invitar a los miembros originales del grupo a dar varias presentaciones, lo que originó varias disputas aunque no la cancelación de los eventos. Bajo el nombre de Kyuss Lives! el grupo giró por los escenarios hasta que un anuncio provocó un enfrentamiento legal: la presentación de un disco con rolas originales.

Con esta circunstancia y con una sentencia en contra, el proyecto termina cambiando de nombre. Sin embargo, el objetivo estaba claro y no había sido dañado: la creación de música a partir de aquel camino frenado con la intención de presentarlo ante un público ávido de deseos por escucharlos en vivo, ya sea para volverlos a disfrutar, ya sea para verlos por primera vez. Esta es la historia de Vista Chino.


¿Pero quién carajos son estos tipos?

John García, el legendario vocalista de Kyuss, tras la desintegración de dicha banda durante 1995, se involucró en varios proyectos musicales (Slo Burn, Unida y Hermano) hasta que en el 2010 decidió realizar una presentación con puras canciones de Kyuss para el festival de Roadburn. Con la excelente recepción del público, decidió convocar al resto de los miembros originales del grupo, encontrando eco a su petición en el baterista Brant Bjork y en el bajista Nick Oliveri. Sin embargo, el guitarrista Josh Homme rechazó la oferta alegando que estaba con los tiempos ocupados con la grabación de nuevas canciones para Queens of the Stone Age, además de presentaciones en vivo con Them Crooked Vultures y Eagles of Death Metal.

Fue así que para el año 2011 se presentó a Kyuss Lives! durante una larga gira por Europa y los Estados Unidos, teniendo en sus filas a los arriba mencionados García, Bjork y Olivieri. Para algunas presentaciones especiales, se uniría Scott Reeder (quien también fuera bajista de Kyuss a la salida de Nick Olivieri en 1992), pero el lugar de Homme sería ocupado por un músico poco conocido. John García decide invitar a este proyecto a Bruno Fevery, un guitarrista belga a quien había conocido en su participación en la grabación del disco de 2008 Lotuk de la banda electrónica Arsenal, pero de quien sabía que había creado una banda tributo a Kyuss en su natal Bélgica. Sin embargo, John García mantenía las puertas abiertas a Josh Homme para cuando el deseara integrase a la serie de presentaciones y, ¿por qué no?, encerrase a componer nueva música.


Tras esta gira, García anunció que el grupo tenía planes de grabar un disco con material nuevo durante el verano de 2012, además de presentar un disco en vivo con rolas de Kyuss. Lo anterior llevó a la molestia de Josh Homme por el uso del nombre con fines comerciales, por lo que decide interponer una demanda judicial a la cual se une sorprendentemente el bajista Scott Reeder. Con el caso en las cortes y con las viejas historias sobre diferencias con Homme, el bajista Nick Olivieri decide salirse del grupo. Para poder cumplir con los proyectos comprometidos, se integra con nuevo bajista de la banda Billy Cordell, miembro del grupo de desert rock Yawing Man.

En agosto de 2012 las cortes legales deciden que John García y Brant Bjork no podrían utilizar el nombre de Kyuss para publicar cualquier grabación, por lo que se les recomendaba el cambio de nombre para evitar alguna pena mayor. Fue así que a finales de noviembre se anuncia oficialmente que el proyecto se llamaría Vista Chino.


Con el problema legal terminado, la banda comenzaría a trabajar en el material propio, aunque las cortes no les hubieran negado la posibilidad de interpretar en vivo el repertorio original de Kyuss. De esta manera, y sin rencores, el grupo recibe nuevamente a Nick Olivieri como bajista definitivo para trabajar con las nuevas composiciones y la grabación del material, la cual se realizó durante el primer semestre de 2013 en los estudios Thunder Underground de Palm Springs, California bajo la producción del propio Brant Bjork. La mezcla correría a cargo de Trevor Whatever ( quien ha trabajado con Slash y con la banda punk Dwarves) y la ingeniería de sonido por Harper Hug, miembro del equipo de producción de Robby Kriegger, guitarrista de The Doors.

Por si fuera poco, el álbum debut de Vista Chino contó con la participación especial de Chris Cockrell en una rola, bajista que fuera miembro original de Kyuss desde que la banda comenzara en 1987 bajo los nombres de Katzenjammer y Sons of Kyuss. Asimismo, otra participación como músico invitado en otra canción es la de Mike Dean, bajista de la banda metalera Corrosion of Conformity; sin embargo, por la personalidad tan inestable e impredecible de Nick Olivieri, él  decide tras la publicación del disco abandonar al grupo, dejando definitivamente a Dean como miembro oficial del Vista Chino durante la promoción del álbum debut.


El concepto

Tras la derrota legal, John García y Brant Bjork se dieron a la tarea de buscarle un nuevo nombre  la banda  y que dejara atrás la leyenda de Kyuss. Fue así que bautizaron al grupo como Vista Chino, en honor a una de las principales calles de Palm Springs, California; la cual cruza la ciudad y llega al Chino Canyon, al pie de las imponentes montañas de San Jacinto. Por si fuera poco, Palm Springs es es lugar natal de los músicos y el espacio donde se creó y desarrolló la escena del desert rock.

Una vez con la personalidad renovada, la pareja comenzó a componer teniendo como referencia el sonido que los hiciera conocidos en los noventas, pero con la experiencia que habían adquirido con el paso de los años y su participación en la larga lista de proyectos personales (Unida, Hermano, Fu Manchu. Ché, The Desert Sessions y Slo Burn). La capacidad de crear melodías por parte de Brant (derivado de su habilidad para tocar varios instrumentos como la guitarra, el bajo y la batería) y las líricas de John (derivadas por la fértil imaginación que le provoca el desierto y el uso de algunas drogas) en poco tiempo pudieron tener una colección de rolas que fueron trabajadas en los ensayos con Bruno Fevery y Nick Olivieri.


Al tener completada la placa, la banda buscó entre las distintas firmas discográficas quién pudiera promocionarla, anunciando finalmente en mayo de 2013 que lo habían hecho con Napalm Records; y por si fuera poco, subieron a su página de Soundcloud una maqueta de “Dargona Dragona”. Fue hasta septiembre de dicho año que Vista Chino que publicó el disco completo bajo el nombre de Peace, un título que hace referencia al estado en que se encontraban los integrantes del grupo ante la situación legal con sus ex -compañeros de Kyuss y las constantes salidas de Nick Olivieri del grupo, además del propio estado de tranquilidad encontrado por John García con su elemento natural: el desierto.

En la portada de la placa podemos observar una cobra con una cruz en su cuerpo que envuelve un cráneo que porta el símbolo del dinero. Algunos buscaron algún obscuro y misterioso significado a dicha ilustración, aludiendo al conflicto que tuvieron los integrantes de la banda con Josh Homme y con Scott Reeder, quienes expresaron en diversas entrevistas que habían interpuesto la demanda por un mal uso del nombre de Kyuss, ya que con él se estaban generando ganancias económicas que no serían compartidas con ellos. En respuesta, John García declararía que lo último que le interesaba era el dinero y que lo que buscaba era ofrecer nuevamente un grupo que tuviera el sonido y la actitud que alguna vez tuvo Kyuss.

Por lo anterior, Peace es una colección de temas que toma las sensaciones despertadas y elevadas por el desierto. La magia, el calor, la inmensidad del manto nocturno y la soledad escuchan en cada pieza como si se tratara de una constante lucha entre la vida y la muerte hasta que todo queda en paz. El disco es un viaje ácido que eleva a quien lo escucha a una ensoñación sonora que lo arrastra a los paisajes desérticos que forman parte del Valle de Coachella, dejando a su propia suerte a quien se adentra a sus notas.

Cantado en primera persona y con el poder de los instrumentos arañando la áspera piel, Peace es un disco totalmente personal que busca redimir los demonios del pasado para construir un nuevo camino bajo el calor y sobre la arena. Entendido como una victoria, Peace surge como un áve fénix que logra volar y nos lleva consigo al sueño de escuchar a aquella mítica banda noventera creado cosas nuevas, que como esas escasas gotas que caen sobre el desierto, nos traen paz para mitigar el deseo y el anhelo.

Canción por canción

Good morning wasteland: El desierto nos da la bienvenida. Un enorme espacio baldío comienza a iluminarse con los primeros rayos del sol. La inmensidad de la naturaleza nos sorprende y apenas comienza a visualizarse… El eco de unas guitarras se dejan escuchar en todo su esplendor. Misteriosos efectos de feedback nacidos de las cuerdas de Bruno Fevery nos sirven de introducción al Peace, una preparación para lo que escucharemos y deseamos encontrar: música que nace del desierto.

Dargona Dragona: Ella sabe quiénes somos y cuáles han sido nuestros pecados. No podemos olvidarla y mucho menos ignorar a qué viene. El temor nos invade e irremediablemente dejamos que nos tome la vida… Un juego de palabras alrededor de la mujer y aquel ser fantástico oriental que termina construyendo una metáfora mágica sobre la muerte. Una guitarra ahogada en distorsión y delay se deja oír como si fuera un loop. La batería entra en competencia con la figura y marca el ritmo, tal y como si quisiera poner en su lugar a todos los instrumentos. Riffs de guitarra nos llegan por todos los lados como su nos atacaran sin piedad, trayéndonos a la memoria la nostalgia por el poderoso sonido de Kyuss. Sin embargo, a la mitad de la rola se pueden escuchar una agudas notas salidas de las manos de Bruno Fevery, y aunque sabemos que su estilo es heredero al de Josh Homme, el sabor que queda en la boca es al Queens of the Stone Age de sus primeros discos. El poder de las percusiones de Brant Bjork y las notas descendentes de Nick Olivieri en el puente medio de la rola nos dejan impactados al permitirnos escuchar que ese ruido desértico creado en Palm Springs, California está de regreso tras largos años de ausencia. No es de gratis que Vista Chino haya decidido escoger este pedazo de canción como su carta de presentación antes del lanzamiento completo de la placa. Como detalle anecdótico, el efecto sonoro en la particular voz de John García se realizó por recomendación de Robbie Kriegger, guitarrista de The Doors, quien durante la mezcla del disco aconsejó que utilizaran un micrófono U87 para la rola, el mismo que utilizaba Jim Morrison para darle profundidad y presencia en varias rolas de la clásica banda.


Sweet remain: Debajo de la superficie se puede sentir el temblor. El frío se siente por la espina dorsal al descubrir quién ha sido el culpable. Ellos han perdido sus almas gracias a sus acciones y a sus formas. ¿Quién engañó a quién? Nosotros seguiremos peleando hasta el final, aunque el espíritu recuerda lo dulce que fue el pasado… Brant Bjork nos sacude con un genial golpeteo de su batería, el cual da pie a un ritmo desértico de la guitarra de Bruno Fevery  y el penetrante bajo de Nick Olvieri completa la densidad del sonido. Con un tono fuera del rango vocal, John García se esfuerza para cantarnos sobre el engaño y la decepción que vivió el grupo tras la demanda legal que sobre ellos realizaron sus ex –compañeros en Kyuss. Los arreglos de guitarra terminan con un sonido muy cercano al de Josh Homme con Queens of the Stone Age, pero al llegar a la parte del solo, Fevery construye su propia identidad y nos regala un gran momento. Esta pieza es un golpe directo, una combinación de sentimientos que se encuentran y que despiertan en quien la escucha una vibra muy especial. Este fue el primer sencillo oficial del Peace, para el cual se le realizó un video promocional donde podemos ver a la banda tocando sobre las animaciones que acompañarían el arte del disco, jugando con imágenes a blanco y negro contra otras llenas de color. Le metáfora de la lucha entre el cosmos observado a través del manto nocturno y el calor abrazador del sol nos lleva directamente al desierto, espacio fundamental de inspiración y vida para los miembros de la banda.


As you wish: El ave fénix renace de sus cenizas y nos muestra su esplendor. Los sueños caen del cielo en búsqueda de futuros que conlleven amor. Ahora aquí en la tierra, todo se puede observar, sentir y comprender… El bajo de Mike Dean, miembro fundador de Corrosion of Conformity, se fusiona con la rebuscada batería en destiempos de Brant Bjork. Una tímida guitarra entona algunos acordes hasta que se integra en su distorsión con el ritmo anunciado. Esta fue la primera canción con la cual el dúo Bjork-García comprendió cuáles eran los pasos que seguirían sonoramente en su reencarnación como Vista Chino. La hipnótica melódica se sostiene constantemente mientras una guitarra nos arrastra a su mágico abismo del cual no podremos escapar.


Planet 1 & 2: La noche cósmica se encuentra con la insolación diurna. El desierto nos permite observan el esplendor del universo y su encuentro con la tierra. Cuando las sombras se convierten en piedras, se borra el dolor provocado por las traiciones. Es momento de dejar a un lado el odio, la guerra finalmente ha terminado… Un bloque de guitarras entonan un mórbido riff muy a la Black Sabbath, pero tras unos segundos se trasforma en un desbocado ritmo que evoca al hecho con Kyuss en su “Green machine” del Blues for the red sun de 1992. Dos melodías unidas a través de la improvisación y el aprovechamiento de los feedback de la guitarra de Fevery. La primera parte en una hipnótica entonación hecha por Brant Bjork donde podemos escuchar su forma de expresar el dolor provocado por el rompimiento con Scott Reeder y Josh Homme, a través de la magia en su voz hecha gracias a los efectos y ecos que la adornan. Para la segunda parte, el ritmo se hace lento y aletargado mientras John García retoma las vocales. Con tan sólo ocho líneas y con la intensión de enamorarnos con su simplicidad, García nos habla del dolor que causa poner los pies en la tierra tras un viaje, un sueño o un deseo. Los solos de guitarra hechos Fevery envuelven la melodía logrando que nos trasporte a otros universos. Por su estructura, quizá sea esta pieza la más cercana a aquel Kyuss de improvisaciones y densos sonidos de sus primeros discos.


Adara: aquí está una de las estrellas más brillantes del manto nocturno, la última en apagarse en el cielo. Su belleza deslumbra, pero ¿quién podría adorarla? ¿quién le hará volar su mente? Lo único que sabemos es que es difícil continuar, romper, olvidar y dar un paso adelante... Una suave melodía de notas de guitarra que resbala sobre sus cuerdas, como si tratara de una misteriosa tonada surgida en el medio oriente. Las percusiones acompañan sigilosamente mientras entra la voz de John García de manera reptante sobre la fría arena del desierto al amanecer. En el cielo todavía se ve una estrella que trae a la memoria aquello hermoso que se desvanece de nuestras manos, abandonándonos a nuestra suerte. Tras el salvaje ritmo, la velocidad de la canción baja hacia una dulce melodía que remite a la añoranza gracias a su tenue guitarra. Finalmente, unos remates sacuden hasta darle muerte a la rola.

Más vino: Una melodía instrumental que le sirve de introducción a “Dark and lovely”, la cual le dio su título gracias a las frases “wine for two… for three… for five”. Este corte fue tomado directamente de una grabación en vivo hecha en el estudio a media noche entre Fevery y Bjork mientras improvisaban sobre la estructura que finalmente se convirtió en “Dark and lovely”.


Dark and lovely: El vino corre por las venas. Se puede sentir el lugar, el día, la noche y la necesidad. Todos tendremos que bajar, irremediablemente caer y perderse en un viaje muy fuerte y sin regreso… Un monótono riff de cinco golpes que da rienda suelta a los demonios internos, que como el alcohol en el cuerpo, nos va ahogando hasta hacernos perder la noción del tiempo, del lugar y de nosotros mismos. El poder hipnótico del desierto tiene esa misma cualidad mágica del vino, donde una vez envueltos, es imposible escapar de él. Vale la pena resaltar los juegos en la guitarra de Bruno Fevery, los cuales se entrelazan con las figuras de Nick Olivieri en el bajo hacia el final de la rola.


Barcelonian: A lo lejos sobre la costa podemos observar su alma con esos ojos del mismo color que el océano, aquellos ojos que convertirán tu corazón en piedra. La vieja conspiración, todos los caminos llevan a Roma. Enamorados de los sueños y de esas voces que sólo nosotros podemos escuchar. Aquellos días donde dormíamos en el suelo y el desierto era nuestra casa han quedado olvidados. Ahora no sé qué significas para mí… Otras de las rolas donde John García expone metafóricamente el problema con sus ex -compañeros de Kyuss, aunque irónicamente, esta canción sea la más alejada del sonido de la mítica banda. De ritmo ligero y entrecortado donde la guitarra explora nuevas posibilidades y abre nuevos caminos. Las percusiones que se escuchan en el puente son hechas por Tom Brayton, las cuales dotan a la pieza de un misticismo especial. Embelesados por la venenosa melodía, caemos en las redes del engaño, la imagen y la creencia. Esta rola se convirtió en el segundo sencillo oficial del Paece, para el cual se realizó un video que muestra varias imágenes del mar, el desierto y las calles de la pequeña ciudad de Palm Springs entremezcladas con cortes de algunas presentaciones de la banda. Bajo una estética psicodélica, podemos ver a una misteriosa mujer, que como ser ponzoñoso y reptante, nos engaña y nos ofrece la bebida envenenada.



Acidize…The gambling moose: No todas las palabras han sido ciertas, sin embargo, ella está regresando ha casa. Aquí estoy, solo en casa y en espera. La demora ha sido larga. Pasa el tiempo y poco a poco la mente se pierde en sus deseos, en sus ensoñaciones, en sus viajes. Sólo estando hasta “arriba” se puede tener esa sensación tan anhelada… La guitarra distorsionada de Bruno Fevery entona una melodía mística, la cual se convierte en una serie de acordes que el resto de la banda termina siguiendo. Una suave voz nos habla de aquella dama deseada, pero el ritmo cambia a un juego de arpegios limpios totalmente distintos a lo escuchado en todo el disco, los cuales recuerdan el “Road trippin” de Red Hot Chili Peppers. De la nada surgen las distorsiones y una guitarra heredera del más puro estilo de Josh Homme para entonar un solo de notas infinitas, las cuales quedan ahogadas en su feedback. Una batería tribal, casi india, da entrada un adolorido y pesado blues, un alce que da tumbos contra lo que encuentra en su camino. Una extraña armónica se deja escuchar en compañía de la guitarra mientras el ritmo baja todavía más de velocidad. Dos canciones diferentes unidas gracias al poder de la improvisación de la banda donde la lírica nos habla en primera persona del propio John García, el cual busca perdernos en el viaje para darle punto final al disco.


Este es el Peace de Vista Chino, un disco donde se respira la búsqueda de paz interna tras una pugna y una traición que contrajo dolor. El desierto sirve de metáfora para las líricas mientras el recuerdo sonoro de Kyuss nos invade, que más que dejarnos una añoranza, abre un nuevo camino para aquella música que nació en Palm Springs, California.



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