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martes, 17 de noviembre de 2015

Iron Void : música, guerra y otras cosas


El deseo de poder, control y posesión son inherentes al hombre desde que es hombre. Al buscar imponerse sobre otros, el ser humano aplica dolor, violencia y sufrimiento sin remordimiento.  El odio disfrazado de orgullo. El diálogo se rompe y la única salida que queda para terminar con las diferencias es la pelea. Reducidos a ideales patrióticos, religiosos  o ideológicos, los individuos se organizan para el ataque, que sin miramientos, lanzan sobre al que han llamado "enemigo" para buscar su derrota, su exterminio, su muerte. 

Para su primer disco de estudio, la banda británica Iron Void dota de personalidad a la guerra y la hace hablar en primera persona. Siendo una banda de doom, abordar a la muerte desde cualquier perspectiva será fundamental para su estilo, y aquí no es la excepción. Herederos de bandas clásicas del género como Black Sabbath, Witchfinder General, Saint Vitus y Pentagram,  este trío originario de West Yorkshire, Inglaterra se presenta ante nosotros con una imponente mujer desnuda en la portada de su placa y una colección de canciones que eran mover la cabeza mientras escuchamos historias obscuras y densas.


"I am war" es una rola donde las guitarras entonan un fuerte riff que cabalga junto con el caballo rojo del Apocalipsis en una alocada carrera para quitar la paz entre los hombres. El bajo y la batería mantienen el ritmo hasta conformar un muro sonoro que dotan de solidez a la melodía. Algunos arreglos de pedal wah y un solo de guitarra que logra darle mayor intensidad a una canción que narra los horrores que produce la guerra, aquel sangriento acto que siempre ha acompañado a la humanidad desde su nacimiento. 

"Marchando a través de los siglos, haciendo olvidar lo que es la libertad mientras se derrama sangre inocente. En búsqueda de la victoria final, el miedo se convierte en lujuria. Destruyendo al enemigo se impone el poder de la muerte. La fragilidad de la paz de siente cuando los niños comienzan a llorar. ¿Acaso no hemos aprendido las duras lecciones del pasado? ¿Acaso los hijos del viejo dios Marte siguen deseando ser los héroes? Este es el destino del hombre y este su epitafio: encontrará su final a través de la guerra..."


Iron Void fue una banda originalmente conformada como un cuarteto en 1998, pero que tuvieron una efímera vida al desintegrarse en el año 2000 y no haber grabado ningún disco. Fue en 2008 que su bajista, Jonathan "Sealey" Seale, reformó a la banda junto con el baterista original, Damien "Diz" Park.Para completar el sonido del grupo, Sealey reclutó a Steve Wilson, su ex-compañero en su banda anterior So Mortal Be. Tras varios años de construirse un nombre propio dentro el doom inglés, Iron Void grabaron dos EP's y un disco en vivo, siendo hasta junio de 2014 que publicaron su primer placa entera de estudio. 

Iron Void es un disco producido ymezclado por Matt Richardson, quien es conocido en el mundo de la música por ser el guitarrista y vocalista de la banda de sludge Bastard of the Skies. La placa fue grabada en el Fall Stack Studio de Great Harwood, Inglaterra durante los meses de abril, mayo y junio de 2013. Por si fuera poco, el álbum fue masterizado por James Plotkin, el cual ha trabajado en los discos de Egypt (reseña), en el album en vivo de Saint Vitus de 2012 y el imponente Time to die de Electric Wizard (reseña). Únicamente 666 copias se publicaron de la placa a través de la marca alemana Barbarian Wrath, por lo que su promoción quedó reducida a los medios electrónicos, tratando de convertir al Iron Void en un disco de culto; situación que se logró al presentar una portada hecha por la artista gráfica Goatess Doomwych, chica que ha trabajado durante varios años realizando logos para varias bandas de doom (Bleach Eater, From Beyond, Misty Grey o Vampyromorpha, entre otros).


Las redes sociales se ahogan entre imágenes de cuerpos desmembrados, banderas pintan las fotos de perfil de Facebook en una batalla ideológica disfrazada de comprensión y molestia ante el atacante en turno, los noticieros nos hablan de miles de refugiados que huyen  de sus hogares mientras que centenares de civiles fallecen bajo un intenso bombardeo dirigido desde una computadora desde otro continente. La guerra no es nueva ni más cruel, tan solo los medios de comunicación nos acercan más a sus sabidos horrores y hacen temblar nuestro concepto de paz y tranquilidad. La ambición humana no descansará jamás, por lo que el motor de la lucha y la muerte no dejará de alimentar la pesadilla que acabará con toda la humanidad.





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